úmero de implicados: 13 religiosos señalados.
El informe forma parte de una investigación más amplia iniciada en 2018, que ya suma cientos de testimonios recopilados y entregados en diferentes momentos al Vaticano y otras autoridades.
Testimonios de las víctimas
Entre los casos incluidos hay relatos especialmente graves:
- Un hombre denunció haber sido abusado durante su infancia por varios religiosos en Bogotá.
- Una mujer afirmó que fue víctima de abuso cuando era niña por parte de un seminarista en la arquidiócesis de Nueva Pamplona; el caso fue cerrado por prescripción en 2023.
- Otro testimonio en Ipiales señala que una denuncia presentada en 2014 habría sido encubierta durante años.
Las víctimas coinciden en que muchos de los hechos ocurrieron en espacios como parroquias, colegios religiosos o seminarios.
Posibles encubrimientos y fallas institucionales
El documento denuncia patrones preocupantes:
- Traslado de sacerdotes acusados a otras regiones o países en lugar de sancionarlos.
- Procesos internos que terminan archivados o sin consecuencias por prescripción.
- Falta de atención y acompañamiento adecuado a las víctimas.
Además, se señala que el poder social de la Iglesia en comunidades vulnerables ha dificultado que muchos casos salgan a la luz.
Dimensión del problema en Colombia
Investigaciones previas citadas en el informe indican que:
- Al menos 800 sacerdotes han sido denunciados por abusos en Colombia.
- La cifra real podría ser mucho mayor (incluso miles), debido al silencio de víctimas y falta de registros completos.
Esto sugiere que el problema podría ser estructural y no casos aislados.
Reacciones y posibles consecuencias
El informe busca presionar al Vaticano para que:
- Abra investigaciones formales sobre los casos documentados.
- Refuerce los mecanismos de sanción y prevención.
- Garantice reparación a las víctimas.
En paralelo, en Colombia se ha planteado la creación de una comisión de la verdad sobre abusos en la Iglesia, aunque esta propuesta enfrenta resistencias.




