Colombia podría tener un papel relevante en la reactivación de la industria petrolera venezolana, especialmente en servicios, tecnología, conocimiento especializado y talento humano. Empresarios y gremios destacan el potencial del nuevo escenario, aunque advierten que se requieren seguridad jurídica, estabilidad y reglas claras para atraer inversiones.
La recuperación de la industria petrolera de Venezuela está generando expectativas entre empresarios y gremios de Colombia, que identifican nuevas oportunidades de negocio en un mercado que busca reactivar su infraestructura y aumentar su capacidad de producción.
El nuevo escenario político y económico, acompañado por una flexibilización de las sanciones estadounidenses, ha despertado el interés de inversionistas y empresas internacionales. Colombia, por su cercanía geográfica y experiencia en el sector energético, aparece entre los países con posibilidades de participar en este proceso.
Empresas colombianas ven oportunidades
Nelson Castañeda, presidente ejecutivo de la Cámara Colombiana de Bienes y Servicios de Petróleo, Gas y Energía (Campetrol), considera que la recuperación de la industria petrolera venezolana puede convertirse en una oportunidad importante para las compañías colombianas.
De acuerdo con el dirigente gremial, Colombia cuenta con talento humano, conocimiento técnico, experiencia y servicios especializados que podrían contribuir a la recuperación de la infraestructura energética de Venezuela.
El potencial no estaría limitado a las grandes compañías petroleras. Empresas dedicadas a servicios especializados, tecnología, mantenimiento e ingeniería también podrían encontrar espacio en un eventual proceso de reactivación de la industria venezolana.
Seguridad jurídica, una condición clave
Para Frank Pearl, presidente de la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (ACP), la recuperación del sector petrolero venezolano también puede representar oportunidades para las empresas colombianas, particularmente en áreas relacionadas con servicios, tecnología y conocimiento especializado.
Pearl destaca que Colombia tiene capacidades que podrían ser aprovechadas por Venezuela, pero señala que el interés empresarial debe estar acompañado de condiciones que permitan desarrollar inversiones de largo plazo.
La seguridad jurídica, la estabilidad y unas reglas de juego claras serán determinantes para que las oportunidades se conviertan en negocios concretos y para generar confianza entre los inversionistas.
Una oportunidad para Ecopetrol
El nuevo escenario también podría abrir posibilidades para Ecopetrol. El exministro de Minas y Energía Amylkar Acosta señaló que Venezuela y Colombia compiten en el mercado de los crudos pesados, por lo que considera conveniente explorar una estrategia de cooperación entre ambos países.
Acosta planteó la posibilidad de retomar el acuerdo que en el pasado se buscó establecer entre Ecopetrol y la estatal venezolana PDVSA.
Según el exministro, la flexibilización de las sanciones estadounidenses contra Venezuela está generando una apertura que podría ser aprovechada por la empresa colombiana.
“Se le abre allí una ventana de oportunidad que no debe desaprovechar”, afirmó Acosta, quien considera que Ecopetrol tendría una posición favorable para participar en la eventual reactivación de la industria petrolera venezolana.
El reto para Colombia será convertir la cercanía geográfica, la experiencia acumulada y las capacidades de su sector energético en oportunidades concretas de negocios, en un momento en que Venezuela busca recuperar una de sus principales industrias.




