El departamento de Nariño atraviesa una situación preocupante debido al incremento de los incendios de cobertura vegetal que se han presentado durante la actual temporada seca. De acuerdo con los reportes conocidos este 27 de agosto, las conflagraciones ya han afectado más de 1.400 hectáreas productivas en diferentes zonas del departamento, generando preocupación entre las comunidades rurales, agricultores y autoridades ambientales.
Los incendios han ocasionado daños principalmente en zonas de vegetación y áreas utilizadas para actividades agrícolas y pecuarias. Las condiciones secas y la falta de lluvias favorecen la rápida propagación de las llamas, haciendo más difícil el trabajo de los organismos de socorro. A comienzos de agosto, las autoridades ya habían reportado 77 incendios de cobertura vegetal en 25 municipios, con más de 1.278 hectáreas afectadas.
La situación también genera preocupación por sus efectos económicos, debido a que las zonas rurales dependen en gran medida de la agricultura y la ganadería. La pérdida de cultivos, pastizales y vegetación puede afectar directamente los ingresos de las familias campesinas y reducir la disponibilidad de alimento para los animales.
Las autoridades han hecho un llamado a la ciudadanía para evitar quemas y actividades que puedan provocar nuevos incendios. También se mantiene el seguimiento de las zonas afectadas para evitar que los incendios controlados vuelvan a activarse. La emergencia hace necesario fortalecer la prevención y la participación de las comunidades para proteger los recursos naturales y las actividades productivas del departamento.



