Un voraz incendio consumió, a la medianoche del 23 de febrero de 2026, un local de venta de motocicletas eléctricas en el barrio Polo, localidad de Barrios Unidos, en Bogotá. La emergencia generó angustia entre vecinos y comerciantes, quienes observaron cómo las llamas avanzaban con rapidez. Según relató el propietario, la explosión repentina de una batería de litio originó el fuego y desató la tragedia que hoy lo deja sin su negocio.
Emergencia nocturna
Las llamas comenzaron en una zona específica del establecimiento, pero el recalentamiento general elevó la temperatura y propagó el incendio en cuestión de minutos. El material inflamable almacenado en el lugar facilitó la expansión del fuego y complicó las labores iniciales de control. Más de 20 unidades del Cuerpo Oficial de Bomberos acudieron al sitio y enfrentaron una escena de alta complejidad operativa.
El humo cubrió gran parte de la cuadra y obligó a varios residentes a evacuar de manera preventiva. Durante la emergencia, un tubo de agua colapsó, lo que aumentó la tensión entre quienes observaban el operativo. Pese a la magnitud del siniestro, los organismos de socorro lograron evitar que las llamas alcanzaran viviendas y locales contiguos.
Pérdidas millonarias
El propietario confirmó que el fuego afectó cerca del 70 % de la mercancía. Motocicletas eléctricas, baterías y accesorios terminaron reducidos a cenizas. El impacto económico asciende a aproximadamente 1.200 millones de pesos, cifra que representa años de inversión y trabajo constante.
Aunque la escena dejó daños estructurales considerables, las autoridades no reportaron personas lesionadas. La rápida reacción de los bomberos resultó clave para controlar la conflagración y evitar consecuencias mayores. Ahora, el dueño enfrenta el reto de reconstruir su emprendimiento tras una noche que cambió por completo su realidad comercial.


