En el inicio del tiempo litúrgico de la Cuaresma, que comienza con la celebración del Miércoles de Ceniza, la Diócesis de Ipiales entregó un mensaje pastoral enfocado en la reflexión espiritual y el compromiso personal de los creyentes.
Durante un encuentro con periodistas de Ipiales y Tulcán, el obispo diocesano, José Saúl Grisales, recordó que este periodo de cuarenta días previo a la Semana Santa representa un camino de conversión interior más allá de los ritos externos.
El prelado subrayó que la imposición de la ceniza tiene un valor simbólico que solo cobra sentido cuando está acompañado de un verdadero deseo de cambio en la vida personal. En ese contexto, destacó el lema “Escuchar y ayunar”, promovido por Papa León XIV, como una guía espiritual para este tiempo.
Según explicó, la invitación a “escuchar” hace referencia a la necesidad de acercarse a la Palabra de Dios para iluminar tanto la realidad individual como la social, mientras que el ayuno debe entenderse más allá de la privación de alimentos. Monseñor indicó que esta práctica también implica revisar actitudes, prioridades y comportamientos cotidianos, evitando que las metas personales se construyan a costa del bienestar de los demás.
En medio del contexto de divisiones y tensiones sociales que vive el país, el obispo hizo un llamado especial a practicar un “ayuno de palabras”, orientado a evitar expresiones que generen odio, ofensa o violencia verbal. La propuesta busca fomentar una cultura de respeto y reconciliación.
El mensaje concluye con una invitación a vivir la Cuaresma como un tiempo de paz, reflexión y encuentro con el prójimo, preparándose espiritualmente para la conmemoración de la Semana Santa.




