La noticia de la negativa por parte de la parroquia de Obonuco para celebrar la misa de cuerpo presente a favor de Javier Alexander Rosero Micolta ha conmocionado a los habitantes de esta pequeña comunidad ubicada en el municipio de Pasto. Javier Alexander, quien era conocido por su calidez y amor por su tierra natal, falleció recientemente, dejando un vacío profundo en su familia y amigos.
Lo que debería haber sido un momento de despedida y unidad se convirtió en un escenario de controversia y dolor. Según reportes de los habitantes del corregimiento, el padre de la parroquia local expresó que no podría realizar la Santa Eucaristía en honor a Javier, alegando tener otros compromisos pendientes. Esta negativa ha causado indignación y confusión entre los residentes de Obonuco, quienes consideran que tal decisión no solo es injusta, sino también irrespetuosa hacia alguien que siempre fue parte activa de la comunidad.
Dignidad
En palabras de algunos de los vecinos más cercanos a la familia de Javier, no entienden cómo es posible que, a pesar de ser un hijo del pueblo, se le haya negado el derecho a una misa, algo que según ellos, es un acto básico de respeto y dignidad para cualquier ser humano. «Queremos dejar en claro que nuestro amigo es una persona natal de nuestro pueblo y no se le puede negar la Santa Misa como a ninguna otra persona», expresaron, visiblemente afectados.
Ultimo adiós
Los habitantes de Obonuco, en un acto de solidaridad y con el deseo de rendirle el último adiós a su amigo, han hecho un llamado a la comunidad para que se sumen a su causa y presionen al padre para que reconsidere su decisión. “Queremos, por favor, que la comunidad nos ayude a que el padre cambie su opinión o compromiso, porque esto es muy importante para darle el último adiós a nuestro amigo”, comentaron algunos de los vecinos que han organizado una serie de peticiones y manifestaciones pacíficas en la parroquia local. A través de redes sociales y conversaciones en la plaza principal, los residentes de Obonuco han expresado su dolor por lo que consideran una falta de empatía y compromiso de la parroquia hacia una persona que fue parte activa de la comunidad. Además, se han mostrado sorprendidos por la postura del sacerdote, quien en ocasiones anteriores había mostrado un compromiso con los eventos de la comunidad, sin embargo, esta situación ha generado desconcierto.




