La ciudad de Ibagué se convirtió en la primera de Colombia en restringir el uso de celulares y dispositivos móviles a menores de 14 años en colegios públicos. La medida fue aprobada por el Concejo Municipal y aplica dentro de las instituciones educativas oficiales durante toda la jornada escolar.
El objetivo principal de esta normativa es proteger la salud mental de niños y adolescentes, además de fortalecer su desarrollo cognitivo y mejorar los procesos de aprendizaje. Las autoridades consideran que el uso excesivo de celulares y redes sociales genera distracciones, afecta la concentración y puede incidir negativamente en el bienestar emocional de los estudiantes.
La iniciativa también busca garantizar que los colegios sean entornos seguros y enfocados en lo académico, evitando que el acceso a internet y redes sociales provoque conflictos o interfiera con la educación. Esta propuesta fue impulsada por el concejal Arturo Castillo, quien señaló que se basa en normas como el Código de Infancia y Adolescencia (Ley 1098 de 2006) y la Ley 2170 de 2021, orientadas a la protección de menores en entornos digitales.
A nivel internacional, esta decisión se alinea con políticas adoptadas en países como Grecia y Australia, donde también se han promovido restricciones al uso de redes sociales en menores para cuidar su salud mental. Sin embargo, en el caso de Ibagué, la medida se enfoca específicamente en el uso de dispositivos dentro del entorno escolar.
La normativa incluye excepciones importantes. El uso de celulares y tabletas estará permitido cuando tenga fines pedagógicos bajo supervisión docente, así como en situaciones especiales relacionadas con salud, discapacidad o emergencias familiares. Además, las instituciones deberán implementar protocolos para recibir, custodiar y proteger los dispositivos durante el horario escolar.
Otro punto clave es que la prohibición no solo aplica en clases, sino también durante los espacios de descanso, reforzando así el objetivo de limitar la exposición digital durante toda la jornada.
No obstante, la implementación de la medida enfrenta varios desafíos. Uno de los principales es el principio de corresponsabilidad entre colegio y familia, ya que si en el hogar no se regula el uso de dispositivos, el impacto de la norma podría ser limitado. También existen retos logísticos, como garantizar controles efectivos y establecer procedimientos claros para el manejo de los celulares al ingreso de los estudiantes.
En síntesis, esta decisión posiciona a Ibagué como pionera en Colombia en la regulación del uso de tecnología en entornos escolares, con un enfoque en la protección integral de la infancia y la mejora del rendimiento académico, aunque su éxito dependerá en gran medida de su correcta implementación y del compromiso tanto de las instituciones como de las familias.



