Familias de presos políticos en Caracas, Venezuela, iniciaron una huelga de hambre indefinida para presionar al gobierno y al parlamento a que aprueben una ley de amnistía que permita la liberación total de los detenidos por motivos políticos. La protesta, que comenzó el sábado 14 de febrero frente al centro de detención conocido como Zona 7, ha ganado fuerza tras el aplazamiento del debate legislativo de la normativa.
Un grupo de más de una decena de familiares, en su mayoría mujeres, se acostaron en fila en la entrada del centro policial para exigir que se acelere la liberación de los reclusos que aún permanecen detenidos. La acción se da en medio de la esperanza de que la ley de amnistía —prometida por las autoridades— pueda cubrir a las personas arrestadas por razones políticas durante años de conflicto interno.
Situación actual de las liberaciones
En los días previos a la huelga, las autoridades venezolanas liberaron a 17 presos políticos de la misma zona de detención como parte de excarcelaciones parciales vinculadas al proceso de la futura ley de amnistía. Pese a ello, los familiares apuntan a que decenas de detenidos siguen tras las rejas, lo que ha llevado a que la protesta se intensifique.
Presión por una ley de amnistía integral
La huelga se da en un contexto donde el Segundo Debate de la ley de amnistía fue postergado por discrepancias en la Asamblea Nacional. Los manifestantes y organizaciones de derechos humanos afirman que sin una propuesta clara y amplia de amnistía, las liberaciones parciales no son suficientes para resolver la situación de los presos por motivos políticos.
Salud y desgaste de los manifestantes
Después de más de 30 horas sin ingerir alimentos, algunos familiares han mostrado signos de colapso físico y debilidad, lo que ha generado preocupación entre activistas y figuras de la oposición. Las tensiones políticas y sociales en relación con los presos políticos han marcado el centro del debate público en Venezuela durante las últimas semanas.




