La crisis financiera del Hospital Alma Máter tuvo un alivio parcial luego de que Nueva EPS anunciara el pago de COP 10.800 millones a la institución médica. Sin embargo, aún quedan pendientes otros COP 4.500 millones, que según la EPS serían cancelados durante junio.
El desembolso se produjo después de que médicos de más de 25 especialidades alertaran sobre una situación “crítica e insostenible” dentro del hospital, marcada por falta de insumos, retrasos salariales y renuncias de personal médico.
El cuerpo médico declaró el estado de “anormalidad laboral” desde el 15 de mayo, suspendiendo varios servicios no esenciales como consultas externas, cirugías ambulatorias y procedimientos programados. Solo se mantienen algunas atenciones prioritarias, entre ellas tratamientos oncológicos y urgencias de alta complejidad.
De acuerdo con directivos del hospital, la deuda acumulada de distintas EPS supera los COP 330.000 millones, siendo Nueva EPS y Savia Salud algunos de los mayores deudores.
El agente interventor de Nueva EPS, Jorge Iván Ospina, aseguró que estos pagos buscan garantizar la continuidad de los servicios médicos y estabilizar la red hospitalaria en Antioquia.
