Contexto general
En medio de las alertas por el impacto del fenómeno de El Niño y las crecientes tensiones financieras en el sector energético colombiano, ha surgido una propuesta que revive un recuerdo histórico: la posible implementación de la llamada “Hora Gaviria”. Esta medida, aplicada en la década de 1990 durante el gobierno del expresidente César Gaviria, consistió en adelantar el reloj una hora para aprovechar mejor la luz solar y reducir el consumo de energía eléctrica en horas pico.
Hoy, más de tres décadas después, el país enfrenta nuevamente un escenario complejo que ha llevado a expertos, analistas y algunos sectores políticos a considerar estrategias similares para evitar una crisis energética.
El fenómeno de El Niño y su impacto en la energía
El fenómeno de El Niño se caracteriza por el aumento de las temperaturas en el océano Pacífico, lo que genera sequías prolongadas en varias regiones de Colombia. Este efecto impacta directamente el sistema eléctrico nacional, ya que el país depende en gran medida de la generación hidroeléctrica.
Con niveles bajos en los embalses, la capacidad de generación disminuye, obligando al uso de plantas térmicas, que son más costosas y contaminantes. Esta situación no solo eleva los costos operativos, sino que también incrementa el riesgo de desabastecimiento energético.
Deudas del sector energético: un problema creciente
A la presión climática se suma un factor económico crítico: las deudas acumuladas dentro del sector energético. Empresas comercializadoras han reportado dificultades financieras debido a factores como:
- Tarifas reguladas que no reflejan completamente los costos reales
- Incremento en los precios de generación
- Mora en pagos de subsidios por parte del Estado
- Problemas de recaudo en algunas regiones
Estas condiciones han generado una tensión estructural en el sistema, poniendo en riesgo la estabilidad del suministro eléctrico.
¿Qué fue la “Hora Gaviria” y por qué vuelve al debate?
La “Hora Gaviria” fue una medida implementada entre 1992 y 1993 como respuesta a una severa crisis energética provocada por sequías intensas. Consistía en adelantar el reloj una hora, lo que permitía extender la luz natural en la tarde y reducir el consumo eléctrico.
Además de esta medida, en esa época también se implementaron racionamientos de energía y campañas masivas de ahorro.
Hoy, algunos expertos consideran que, aunque el contexto ha cambiado, la lógica de optimización del consumo sigue siendo válida, especialmente en momentos de estrés energético.
¿Es viable implementar nuevamente esta medida?
La posibilidad de reactivar la “Hora Gaviria” genera opiniones divididas:
A favor:
- Podría reducir el consumo en horas pico
- Es una medida de bajo costo
- Promueve hábitos de ahorro energético
En contra:
- El impacto sería limitado frente a la magnitud del problema actual
- Cambios en rutinas sociales y laborales podrían generar resistencia
- El sistema energético hoy es más complejo y diversificado
Expertos coinciden en que, de aplicarse, debería ser parte de un paquete integral de medidas, incluyendo incentivos al ahorro, fortalecimiento financiero del sector y diversificación de fuentes energéticas.
Medidas complementarias en discusión
Además de la “Hora Gaviria”, se han planteado otras estrategias para enfrentar la coyuntura:
- Campañas de uso eficiente de energía
- Ajustes regulatorios en tarifas
- Apoyo estatal a empresas del sector
- Impulso a energías renovables (solar y eólica)
- Monitoreo constante de niveles de embalses
Panorama actual y lo que viene
Aunque Colombia no enfrenta actualmente un racionamiento energético, las señales de alerta están presentes. El comportamiento del clima en los próximos meses será determinante, así como las decisiones que tomen las autoridades y actores del sector.
La discusión sobre la “Hora Gaviria” no implica una implementación inmediata, pero sí refleja la preocupación creciente por la sostenibilidad del sistema eléctrico en un contexto de cambio climático y desafíos económicos.




