En una decisión histórica, el Congreso de Ciudad de México aprobó este martes 18 de marzo de 2025 una reforma que prohíbe las corridas de toros con violencia. Con 61 votos a favor y solo uno en contra, la nueva normativa busca regular los espectáculos taurinos para evitar el maltrato animal, limitando el uso de objetos punzantes y lesiones hacia los toros. Este cambio ha sido considerado un avance significativo en la protección de los derechos de los animales.

Detalles de la reforma
La iniciativa, impulsada por la alcaldesa Clara Brugada, contempla la eliminación de prácticas tradicionales como el uso de banderillas, picas, espadas y otros objetos que lesionan al toro. Además, exige que los cuernos de los animales sean protegidos para evitar daños a personas o a otros animales. La duración de cada corrida estará limitada a un máximo de 10 minutos por toro, reduciendo el tiempo de exposición en comparación con las tradicionales corridas de 20 minutos.
El dictamen también establece sanciones económicas significativas para los casos en que se cause lesión o muerte al animal durante el evento, con multas de hasta 3,000 veces la unidad de medida vigente, equivalentes a aproximadamente $16,970 dólares por animal afectado.
Reacciones divididas
La aprobación de esta reforma ha generado reacciones encontradas. Activistas y defensores de los derechos animales celebraron la decisión como un «día histórico», enfatizando que no se debe justificar el maltrato animal bajo el argumento de la tradición. Arturo Berlanga, director de AnimaNaturalis en México, destacó: “Por primera vez el Congreso regula la tauromaquia para evitar sufrimiento animal”.
Sin embargo, representantes del gremio taurino, como Raúl Pérez Johnston, presidente del Comité Jurídico de Tauromaquia Mexicana, han rechazado la medida, argumentando que desvirtúa la esencia de la fiesta brava y tendrá un impacto negativo en la industria y los empleos asociados. Además, han anunciado que analizarán acciones legales para revertir la decisión.
Un avance con desafíos
La reforma entrará en vigor en un plazo de siete meses, durante el cual el gobierno capitalino deberá emitir nuevas normativas para regular las corridas sin violencia. Esta medida alinea a Ciudad de México con otras ciudades y países que han adoptado reformas similares. Colombia, por ejemplo, prohibió las corridas de toros en 2024 con la ley “No más Olé”, estableciendo un periodo de transición hasta 2027.

A pesar de los retos que pueda enfrentar, esta decisión marca un antes y un después en la discusión sobre los derechos animales y el papel de las tradiciones en la sociedad contemporánea.
