POR: JORGE HERNANDO CARVAJAL PÉREZ
A 8 días para la inauguración del Mundial de Fútbol de Catar, se podría escribir un libro de más de mil páginas con todas las curiosidades y anécdotas que ha deparado este evento maravilloso desde su inicio en Uruguay en 1930.
Las historias van y vienen. En Brasil y en Holanda, ese dicho muy colombiano de ensillar sin tener las bestias fue fatal. En Brasil 1950, antes del partido contra Uruguay, la federación les entregó a los jugadores, relojes de oro con la inscripción ‘Campeones del Mundo” y el día del partido, de manera anticipada los periódicos salieron con el título, ¡Brasil, campeón del Mundo’ y lo que hubo fue el ‘Maracanazo’ que consagró a los uruguayos.
Una historia similar se vivió en el Mundial de 1974 en Alemania, cuando el gobierno holandés ordenó la impresión de 100.000 estampillas, con la inscripción ‘Holanda campeón del Mundial”, por lo que después de la derrota, tuvieron que ser destruidas.
A propósito de Brasil en el 2014 se demostró que la adversidad lo persigue cuando es sede del Mundial, puesto que Alemania le propinó la mayor goleada de su historia, 7-1, lo que 64 años después, volvió a hacer llorar a los brasileños.
Otra historia inolvidable ocurrió en el segundo Mundial Italia 1934, bajo el régimen de Benito Mussolini. Se dice que el dictador le inculcó a la selección italiana, eso de “Vencer o morir”, por lo que se puede decir que los jugadores salvaron su vida, al ganar el título. Un episodio más positivo de Mussolini fue que se negó a entrar gratis a los estadios y siempre compró su boleta y las de sus hijos.
Una historia triste fue la del futbolista de la selección rusa Eduard Anatolevich Streltsov, quien poco antes del Mundial de Suecia 1958, fue acusado por una mujer de haberla violado. No solo se perdió el torneo, sino que fue condenado a 5 años de trabajo forzado en Siberia.
Cuatro años después, el Mundial de Chile 1962 fue histórico, puesto que por primera vez se autorizó hacer dos sustituciones, ya solo se podía hacer la del arquero por lesión. Y ese mundial también fue histórico, puesto que Colombia asistió por primera vez a un Mundial de Fútbol y en Arica, fue protagonista de un épico partido con Rusia, el cual terminó empatado a 4 goles. Partido en el que el colombiano Marcos Coll anotó el único gol olímpico que se ha marcado en la historia de los mundiales.
En México 1970 se vivió el mejor fútbol que se haya visto en la historia, con una selección Brasil de ensueño y un rey Pelé en todo su esplendor.
Diez y seis años después en 1986, México volvió a ser escenario de un episodio histórico, en el Mundial que no pudo realizar Colombia. En el partido Inglaterra-Argentina, en plena guerra de las Malvinas, Diego Armando Maradona marcó el mejor gol de todos los mundiales, después de dejar regados en el piso a casi todos los jugadores ingleses. Además, en ese partido, Maradona también marcó el gol de “La mano de Dios”.
En 1978, el Mundial de Argentina se jugó en medio de una violenta dictadura y tuvo episodios poco deportivos. Para clasificar y eliminar a Brasil, los argentinos le tenían que hacer 6 goles a Perú y se los hicieron.

