Historiadores recuperan bloques gigantes de una de las siete maravillas del mundo antiguo

Un grupo de arqueólogos e historiadores logró recuperar del fondo del mar Mediterráneo varios bloques monumentales pertenecientes al legendario Faro de Alejandría, una de las siete maravillas del mundo antiguo. En total, los investigadores extrajeron 22 enormes piezas de piedra, algunas con un peso cercano a 80 toneladas, que permanecían sumergidas desde hace siglos frente a la costa de Egipto.

El hallazgo forma parte del programa internacional PHAROS, un proyecto científico que busca reconstruir digitalmente esta famosa torre que durante siglos guio a los navegantes del Mediterráneo. Los bloques recuperados incluyen dinteles, jambas y grandes losas que formaban parte de la entrada monumental y de la base del faro.

El faro fue construido en el siglo III a. C. en la isla de Faro, frente a la ciudad de Alejandría, y llegó a alcanzar más de 100 metros de altura, lo que lo convirtió durante más de mil años en una de las estructuras más altas del mundo antiguo. Sin embargo, varios terremotos ocurridos durante la Edad Media terminaron destruyéndolo casi por completo.

Con el paso del tiempo, parte de sus piedras fueron reutilizadas para levantar la fortaleza de Qaitbay en el mismo lugar donde se encontraba la torre, mientras que otros restos quedaron dispersos bajo el mar durante siglos.

Ahora, los investigadores planean escaneos en 3D de cada bloque para crear un “gemelo digital” del faro. Gracias a esta tecnología, los científicos esperan reconstruir virtualmente cómo era esta maravilla de la antigüedad y comprender mejor las técnicas de ingeniería utilizadas por los constructores griegos de la época.

Este proyecto permitirá que historiadores y el público puedan explorar digitalmente el Faro de Alejandría, reviviendo una de las obras más emblemáticas de la historia de la humanidad.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest