Hernando Zambrano, heredero de la ilustre figura de su padre, el legendario tallador Alfonso Zambrano, comparte con orgullo su trayectoria marcada por el arte en madera. La destreza en talla y escultura, enseñada de generación en generación, ha sido el legado que su padre le transmitió de manera informal pero profunda.
Hernando ha continuado el trabajo iniciado por su padre en 1940 hasta 1991. Su arte trasciende fronteras, llegando no solo a Pasto y Nariño, sino también a todo Colombia y más allá, con encargos para Estados Unidos y diversos países europeos como Francia y España.
El taller Zambrano no se limita únicamente a trabajos religiosos, sino que también se especializa en obras ornamentales: marcos, columnas, repisas, y participa activamente en eventos culturales como los Carnavales de Pasto, donde han dejado su huella con esculturas inolvidables que adornan el Museo del Carnaval.
Distinguida carrera
Mi trayectoria es inseparable de la figura de mi padre, un maestro en el arte de la talla y la escultura en madera. Desde joven, aprendí de él los secretos y técnicas de este noble oficio. La pasión por el arte y la dedicación a la madera fueron legados que me inculcó desde temprana edad.
“Actualmente, trabajo codo a codo con mi hijo Victor Zambrano y mi sobrino Diego Zambrano, así como con otros familiares y colaboradores cercanos. Mi hermana, una maestra en artes plásticas, aporta su visión única al proceso creativo. Nuestro taller es un espacio de colaboración y aprendizaje constante, donde fusionamos tradición y modernidad en cada obra que realizamos”. “Hemos tenido el privilegio de elaborar trabajos no solo para nuestra ciudad de Pasto y el departamento de Nariño, sino también para diferentes partes de Colombia y el extranjero. Países como Estados Unidos y naciones europeas como Francia y España han mostrado un interés particular en nuestras creaciones. Desde trabajos religiosos hasta ornamentales, hemos dejado nuestra marca en diversos lugares del mundo”.


