En el rincón nostálgico de la memoria futbolística de Ipiales, el nombre de Héctor Fernando Vallejo, cariñosamente conocido como «Cacheño», resuena con fuerza. Este talentoso volante de creación, reconocido por su inteligencia y rapidez mental para filtrar balones y dejar a los delanteros mano a mano con los arqueros, ha dejado un legado imborrable en el deporte local.
Nacido en una familia futbolera, «Cacheño» heredó su apelativo de sus tíos, quienes en su época eran conocidos como los «Cacheños», una estirpe ligada al fútbol Ipialeño. Su corazón siempre latió por dos equipos: el Dpvo.Palermo y el Club Atlético Sur de Tulcán, el club de sus amores y de su familia.
La trayectoria de Héctor Fernando en la cancha es digna de admiración. Conformó la Selección Ipiales sub-14 en 1986, siendo parte del Campeonato Interclubes de 1987 con el Club Dpvo. Cali como refuerzo. Además, dejó su huella en las Selecciones Ipiales sub-16 en 1990 y sub-23 en 1991, 1994 y 1995. También formó parte de los equipos de la Corporación Deportiva Ipiales en 1995 y 1996.
Tras colgar los botines, «Cacheño» no se alejó del fútbol. Se preparó para dedicarse a la dirección técnica, obteniendo excelentes resultados en equipos como Fedrack, donde fue Asistente Técnico en las categorías sub-20 y sub-17 a nivel nacional. Además, desempeñó el rol de Director Técnico en clubes como Borinquen, Palermo, Calzado la Elegancia, y Trauben, cosechando éxitos en cada etapa.
Pero el fútbol no fue su única pasión; también combinó su amor por el deporte con su talento en publicidad. Actualmente, Héctor Fernando Vallejo trabaja en la empresa Punto Gráfico en Ipiales, demostrando que su versatilidad va más allá del terreno de juego.
Hemos narrado solo una pequeña porción de la exitosa carrera deportiva de «Cacheño», un futbolista talentoso y un ser humano sencillo que vive el día a día con el recuerdo de aquellos años dorados del buen fútbol que, aún con nostalgia, siguen rondando en su mente y en el corazón de todos los que tuvieron el privilegio de disfrutar de su juego.



