Los primeros minutos importan
Comenzar el día reaccionando a mensajes puede alterar todas tus prioridades. En cambio, una breve planificación permite establecer dirección.
Revisa tus objetivos
Identifica las actividades que realmente necesitas completar. Después selecciona las tres más importantes.
Evita comenzar con tareas pequeñas
Responder mensajes puede resultar tentador. Sin embargo, las tareas importantes requieren mayor energía mental. Reserva tus mejores horas para ellas.
Protege tu concentración
Informa a tus compañeros cuando necesites trabajar sin interrupciones. Cierra aplicaciones innecesarias y silencia notificaciones.
Revisa el progreso
Al finalizar la jornada, comprueba qué conseguiste. Utiliza esa información para planificar el día siguiente.
La planificación toma pocos minutos
Una rutina sencilla puede evitar horas de improvisación. El objetivo no consiste en llenar la agenda. Consiste en decidir dónde colocar tu atención.

