Un grupo de escaladores italianos protagonizó un descubrimiento inesperado mientras practicaba su actividad en el monte Cònero, en Italia. Durante la exploración de una pared rocosa con vista al mar Adriático, detectaron una serie de surcos extraños que llamaron su atención y que, tras ser analizados por expertos, resultaron tener un origen prehistórico.
Los investigadores determinaron que las marcas se encuentran en la formación de caliza conocida como Scaglia Rossa, un tipo de roca capaz de conservar sedimentos marinos antiguos. Según el análisis geológico, estas huellas se formaron hace aproximadamente 80 millones de años, en pleno Cretácico tardío, cuando la zona estaba cubierta por el mar.
El estudio sugiere que los surcos pudieron ser producidos por tortugas marinas y otros grandes reptiles acuáticos. Los científicos creen que estos animales reaccionaron de manera simultánea ante un fuerte terremoto submarino, lo que habría provocado una huida masiva sobre el fondo marino.
Posteriormente, una avalancha de sedimentos cubrió rápidamente las huellas, permitiendo que se conservaran durante millones de años. Este proceso es poco común, ya que normalmente las corrientes marinas y la actividad del lecho oceánico borran este tipo de rastros en poco tiempo.
El hallazgo es considerado de gran valor científico porque ofrece una “instantánea” del comportamiento de animales marinos prehistóricos frente a eventos naturales extremos. Los expertos continúan estudiando la zona para confirmar qué especies exactas dejaron las marcas y reconstruir con mayor precisión lo ocurrido en aquel antiguo ecosistema.
Este descubrimiento no solo aporta nueva información sobre la vida marina del Cretácico, sino que también demuestra cómo hallazgos casuales pueden abrir nuevas ventanas al pasado de la Tierra.




