La Armada de Colombia, a través de la Brigada de Infantería de Marina No. 4 y en coordinación con la Policía Nacional de Colombia, logró el hallazgo de un depósito ilegal de explosivos de fabricación artesanal en zona rural del municipio de Tumaco.
El operativo fue desarrollado por tropas del Gaula Militar Tumaco en la vereda La Espriella, donde fueron hallados ocho costales que contenían aproximadamente 500 kilogramos de una sustancia que, al parecer, correspondía a material explosivo.
Por su parte, el comandante de la Cuarta Brigada, Jorge González, rechazó de manera contundente este tipo de hechos, señalando que representan una grave amenaza contra los derechos humanos y constituyen una violación al Derecho Internacional Humanitario.
Posteriormente, técnicos especializados de la Seccional de Investigación Criminal (SIJÍN) realizaron las pruebas correspondientes, confirmando la alta capacidad de detonación del material incautado. Este tipo de elementos, según las autoridades, suele ser empleado en acciones violentas que afectan tanto a la Fuerza Pública como a la población civil.
De acuerdo con información preliminar, el material hallado sería utilizado para la fabricación de artefactos explosivos improvisados (AEI), con el propósito de ejecutar atentados en la región.
Una vez asegurada el área, las autoridades procedieron a la destrucción controlada de los explosivos en el mismo lugar del hallazgo, siguiendo estrictos protocolos de seguridad para evitar cualquier riesgo adicional.




