El presidente Gustavo Petro respondió a los primeros anuncios del presidente electo Abelardo De La Espriella sobre el proceso de empalme y la situación fiscal del país. La reacción se produjo después de que el nuevo gobierno afirmara que encontró un panorama de corrupción y una crisis fiscal más grave de lo esperado durante la transición.
Petro calificó como una «estupidez de la estupideces» la propuesta anunciada por el equipo económico entrante de recortar alrededor de 60 billones de pesos del gasto público. Según el mandatario, una reducción de esa magnitud afectaría sectores como educación y salud y tendría un efecto recesivo sobre la economía colombiana. También comparó esa estrategia con las políticas de ajuste implementadas en Argentina, sosteniendo que podrían perjudicar la actividad empresarial.
Las declaraciones de Petro responden a los anuncios del equipo del futuro ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, que ha planteado congelar el gasto público como una de las primeras medidas del nuevo gobierno. Al mismo tiempo, el presidente electo ha señalado que durante el empalme se habrían detectado presuntas irregularidades administrativas y anunció que promoverá acciones penales, disciplinarias y fiscales para investigarlas.
En síntesis, el intercambio refleja un fuerte choque entre el gobierno saliente y el entrante sobre dos temas centrales:
- El diagnóstico de las finanzas públicas y la magnitud de la crisis fiscal.
- Las acusaciones de presuntas irregularidades detectadas durante el proceso de empalme.
- La conveniencia o no de aplicar un fuerte ajuste del gasto público desde el inicio del nuevo gobierno.




