El conflicto internacional en el Golfo Pérsico está afectando directamente la economía colombiana, especialmente el precio de los combustibles. El alza del petróleo, que supera el 50%, pone en riesgo la promesa del gobierno de mantener la gasolina barata.
El Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC) enfrenta un déficit creciente debido a los subsidios, lo que podría obligar al Gobierno a aumentar los precios en los próximos meses. Expertos advierten que si no se hacen ajustes, el hueco fiscal podría superar los 10 billones de pesos en 2026. Este escenario complica aún más la situación política, ya que el país está en plena campaña presidencial y cualquier incremento impactaría directamente el costo de vida de los ciudadanos.


