Los mercados financieros globales amanecen este lunes 6 de abril con alta volatilidad generada por las tensiones comerciales impulsadas por la administración de Donald Trump. El presidente estadounidense anunció una rueda de prensa acompañado de militares para este lunes, en medio de un ultimátum que venció la noche del domingo a las 8 de la tarde (hora de Washington) exigiendo a Irán reabrir el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, lo que disparó el precio del petróleo por encima de los 105 dólares por barril. Para Colombia, cuyas finanzas públicas dependen en buena medida de los ingresos petroleros, el precio alto del crudo representa un alivio fiscal, pero la incertidumbre sobre el rumbo del comercio internacional genera preocupación en los sectores exportadores.
Las nuevas medidas arancelarias de Estados Unidos, que imponen gravámenes a importaciones de acero, aluminio y otros productos, están generando una reconfiguración del comercio mundial que no deja por fuera a Colombia. Las exportaciones colombianas hacia el mercado norteamericano —flores, café, banano, textiles y manufacturas— podrían verse afectadas si la escalada proteccionista continúa su curso. Los analistas de Bloomberg Línea advierten que el segundo trimestre de 2026 estará lastrado por una gran incertidumbre, tanto por el contexto internacional como por el calendario electoral colombiano, que frena decisiones de inversión privada y genera dudas sobre la sostenibilidad de las políticas económicas en el mediano plazo.
En el ámbito regional, Colombia y Ecuador están enzarzados en una guerra comercial propia que está afectando la competitividad de ambos países. Las medidas arancelarias cruzadas entre los dos vecinos andinos han generado costos adicionales para los productores y han tensionado las relaciones bilaterales en un momento de alta sensibilidad económica. El comercio intraregional de la CAN (Comunidad Andina) y la cadena de valor que une a los países de la región son los grandes afectados de estas disputas, que golpean especialmente a los empresarios pequeños y medianos que dependen de los mercados vecinos para sostener sus operaciones.
El dólar colombiano cotiza este lunes alrededor de los 3.664 pesos, y el oro mantiene cotizaciones históricas cercanas a los 4.675 dólares por onza. El café colombiano sigue estable alrededor de los 295 dólares por quintal, en un nivel que sostiene la rentabilidad del sector cafetero. Los analistas recomiendan cautela a los inversionistas en este período de turbulencia global: los activos de refugio como el oro y los bonos del Tesoro estadounidense están captando los flujos de capital que huyen de los mercados más riesgosos. Para Colombia, la clave en las próximas semanas será mantener la estabilidad macroeconómica y aprovechar el precio del petróleo para fortalecer las reservas y reducir el déficit fiscal en un contexto internacional que no da tregua.




