a la economía de Ipiales“La frontera colombo ecuatoriana está completamente paralizada, por culpa de la guerra comercial que desde inicios de este 2026 libran los gobiernos de Colombia y Ecuador; Gustavo Petro y Daniel Noboa. Como resultado de esa crisis, los gremios productivos son los más perjudicados, pues mientras los 5.000 camioneros de la frontera quedaron literalmente con los brazos cruzados, alrededor de 10.000 familias que en Ipiales viven del comercio, quedaron literalmente en la ruina”.
Así lo manifestó a DIARIO DEL SUR Héctor Tovar presidente ejecutivo de la Asociación Colombiana de Camioneros ACC del municipio de Ipiales, al indicar que la delicada situación económica que se presenta en el sur del departamento de Nariño por el incremento binacional del 100% de los aranceles a los productos de importación y exportación, el 90% de los conductores de tractocamiones, dobletroques y camiones se fueron a trabajar a Cali y otras ciudades del interior de Colombia.
El intercambio de mercancías que se hacía entre Ipiales y el centro de Ecuador, se redujo en un 100%. Es decir que, según el dirigente gremial, desde la vecina república, dejaron de cruzar por el puente internacional de Rumichaca alrededor de 80 vehículos de carga pesada que diariamente ingresaban a Colombia por el departamento de Nariño, camiones que transportaban, atún, madera, sardina, camarón y plátano entre otros alimentos que legalmente ingresaban a los establecimientos comerciales de la región.
Así mismo dijo que alrededor de 70 vehículos de carga pesada que diariamente movilizaban desde Pasto, Ipiales, Cali y Medellín cerca de 300 toneladas de azúcar, autopartes y medicamentos hacia Ecuador, dejaron de cruzar la frontera. Es por eso que incluso, ante la falta de materia prima, en el sector industrial de la vecina república, la mayoría de empresas redujo su actividad productiva.
Arruinada cadena logística
A la vez, el presidente ejecutivo de la Asociación Colombiana de Camioneros subrayó que la crisis que la padecen los transportadores de carga, también la viven los más de 20.000 ipialeños que hacen parte de los subsectores productivos que integran a una amplia cadena logística.
Es decir que, ante la nula actividad comercial de la frontera, también pasan amargos momentos los propietarios de restaurantes, de montallantas y hoteles. De igual manera padecen angustiosos momentos los padres y madres de familia que diariamente vendían informalmente café, empanadas y almuerzos a los camioneros.
Así mismo, la muerte económica de la frontera dejó sin trabajo a más de 2.000 jóvenes y adultos que con el cargue y descargue de mercancías, obtenían el sustento diario para sus hogares.
Se disparó el desempleo
“Esta es la peor crisis económica que en toda la historia del sur del departamento de Nariño se presenta en la frontera colombo ecuatoriana. El incremento binacional del 100% a los aranceles de productos colombianos y ecuatorianos, desestimuló el comercio de la frontera y por eso se disparó el desempleo”, dijo la comerciante.
De la misma manera indicó que en los restaurantes, cafeterías, panaderías y almacenes, la crisis económica llevó al despido de personal. “Se conocen casos de establecimientos comerciales en los que había 7 empleados y ahora solo quedan 3 de ellos”, manifestó la comerciante Sandra López.
Subrayó que de la gigantesca cadena logística que maneja el sector transporte, dependen alrededor de 2.000 empleos directos.




