El trabajador fue atacado con arma blanca en la estación Terreros, en Soacha, cuando habría intentado proteger a una compañera de seguridad.
Un hecho de violencia registrado durante la mañana de este viernes 18 de septiembre terminó con la muerte de un guarda de seguridad de TransMilenio en la estación Terreros, ubicada en la troncal de la Autopista Sur, en jurisdicción de Soacha.
De acuerdo con la información preliminar conocida hasta el momento, el caso ocurrió alrededor de las 9:30 de la mañana, cuando una pareja habría intentado ingresar al sistema sin realizar el pago correspondiente.
Ante la situación, varios integrantes del personal de seguridad se acercaron para solicitarles el pago del pasaje. En medio del reclamo, el hombre que presuntamente intentaba ingresar de manera irregular habría sacado un arma blanca y comenzado una confrontación.
Según las primeras versiones, el sujeto habría intentado atacar a una de las vigilantes que se encontraba en el lugar. En ese momento, otro guarda de seguridad, identificado como Christian, intervino para auxiliar a su compañera.
Durante la acción, el trabajador recibió varias heridas con arma blanca, principalmente en el pecho. Tras resultar gravemente lesionado, fue trasladado a un centro asistencial cercano, donde pese a los esfuerzos médicos falleció minutos después.
El concejal Juan David Quintero se refirió al caso y aseguró que el trabajador habría intervenido para proteger a su compañera durante el ataque.
“Fue asesinado el joven guardia de seguridad, Christian, que estaba salvándole la vida, literalmente, a una compañera que estaba prestando el servicio y defendiendo el sistema de los colados”, manifestó el cabildante.
El hecho vuelve a poner sobre la mesa las agresiones que enfrenta el personal encargado de la seguridad en el sistema de transporte público de Bogotá y sus municipios vecinos.
De acuerdo con cifras mencionadas por Quintero, durante este año se han registrado más de 300 agresiones contra guardas de TransMilenio. Los reportes preliminares señalan que se presentarían alrededor de cinco casos diarios, con situaciones que van desde empujones y enfrentamientos físicos hasta ataques con armas blancas.
Las autoridades deberán establecer las circunstancias exactas en las que ocurrió el ataque y determinar la responsabilidad del señalado agresor.



