El Tricolor Gaúcho sale esta noche a la Arena do Grêmio con la presión más grande de la temporada
Grêmio llega a este partido de esta noche en la situación más comprometida de su temporada: decimosexto lugar con 21 puntos en 19 partidos, a apenas dos puntos de la zona de descenso directo y con una racha de resultados que no da tranquilidad a ningún hincha gaúcho. El equipo de Porto Alegre ha alternado victorias aisladas con derrotas que impiden construir cualquier racha positiva, y la primera mitad del Brasileirao dejó un saldo con ocho derrotas en 19 partidos que refleja las dificultades estructurales de un plantel que no encontró la consistencia necesaria para alejarse del fondo de la tabla. Esta noche ante Fluminense el partido es más que tres puntos: es una señal de vida que el equipo necesita mandar a su afición y al resto del torneo.
El factor emocional de la Arena do Grêmio llena esta noche puede ser el diferencial que el equipo necesita para romper la racha de cuatro derrotas consecutivas ante el Flu. La hinchada gaúcha es una de las más apasionadas del fútbol brasileño y cuando empuja desde las tribunas convierte el estadio en un ambiente tan intimidante que hasta los mejores equipos del país lo pasan mal. Grêmio necesita salir desde el primer minuto con una intensidad diferente a la que mostró en el primer turno, cuando Fluminense los dominó cómodamente en el Maracaná. Esta noche no hay margen para el error: perder ante el Flu en casa hundiría aún más al Tricolor Gaúcho en una zona de la tabla donde cada punto perdido puede costar la categoría al final del torneo.




