El joven fue atacado por una jauría de perros en Bogotá, en marzo de 2025. Recibió más de 150 mordeduras en todo el cuerpo. Debido a la gravedad de las heridas e infecciones, los médicos tuvieron que amputarle ambos brazos y también perdió las orejas. Situación actual (lo más reciente conocido) El joven sobrevivió tras pasar meses en cuidados intensivos. Posteriormente, denunció el caso ante la Fiscalía para que se investiguen responsabilidades. Busca justicia y apoyo para su rehabilitación, incluyendo prótesis y tratamiento. Impacto Él mismo ha dicho que quedó traumatizado y teme a los perros tras el ataque. Su historia también ha generado debate sobre: control de animales responsabilidad de dueños posibles fallas de las autoridades.




