Se realizó el Gran Banquete Donatón, para obtener recursos y priorizar las necesidades del hogar San Pedro de Potosí, el cual alberga a personas que están en procesos de recuperación de adiciones a licor y sustancias psicoactivas.
El voluntario, Fernando Arango, manifestó que el hogar está apoyado por Pastoral social y la Diócesis de Ipiales, pero que hay muchas necesidades, por lo que se abre este espacio de solidaridad.
“Hay más alegría en dar que en recibir, por eso los invitamos a que nos ayude a seguir con esta obra de acompañamiento a quienes han tenido dificultades en la vida, pero que tienen muchos deseos de cambiar y dejar las adiciones”, dijó Álvaro Ordoñez.
El Gran Banquete Donatón tuvo lugar en el salón de eventos Santa Isabel y se desarrolló después de las 6:00 de la tarde.
“No solo pueden ayudar con la boleta del banquete también recibimos víveres, cobijas, ropa en buen estado, ollas y camas que ya no usen, para uso de las personas del hogar”, agregó Arango.
Quien además agregó que “esto es una obra que nace de la necesidad de mirar tantas personas con adicciones al alcohol y a las drogas, estamos cumpliendo 10 años de servicio para la comunidad, nos hemos enfocado principalmente en los más pobres, personas de escasos recursos a las cuales se les brinda un servicio integral”.
Indicó además que “la casa como tal funciona y su manera de trabajar es de puertas abiertas, lo decimos de esta manera porque no se encierra a la gente en contra de su voluntad, únicamente es el querer de ellos, el buscar ayuda y contar por supuesto con el cupo para poder ingresar”.
Finalmente explicó que “en el momento contamos con 19 internos, que están voluntariamente, tratando de recuperar sus vidas”.

