Las autoridades lograron desmantelar una compleja red criminal que operaba desde el pabellón N.º 6 de la cárcel La Picota, en Bogotá. En un operativo articulado entre la Policía Metropolitana, el INPEC y la Fiscalía General de la Nación, se descubrió un centro desde el cual se realizaban múltiples modalidades de extorsión que afectaban a ciudadanos dentro y fuera del país.
El operativo hace parte de la Operación Bogotá, una estrategia que busca cerrar el cerco a las organizaciones delincuenciales que, a pesar de estar tras las rejas, continúan delinquiendo con el uso de tecnología y redes de cómplices. Fue el Grupo GAULA quien lideró el ingreso al pabellón, donde se incautaron 40 celulares, 60 tarjetas SIM, 15 cables USB, 30 cargadores, 18 armas blancas, libretas con registros de víctimas, estupefacientes y licor.
Hallazgos
Los elementos hallados indican que los reclusos operaban una red con estructura tipo call center, marcando cabinas y equipos por oficinas. A través de engaños, se hacían pasar por funcionarios judiciales o miembros de la Policía para intimidar a sus víctimas. Según los investigadores, también realizaban ciberextorsiones y manipulaciones digitales, con una ganancia criminal que rondaría los 250 millones de pesos mensuales.
Además, se estableció que los extorsionistas empleaban libretas para llevar control de llamadas, pagos y víctimas. Esta organización contaba con roles definidos dentro del pabellón, lo que evidencia el nivel de sofisticación de la red.
De acuerdo con cifras del GAULA, el 45 % de las denuncias por extorsión en Bogotá en lo que va del año tienen origen en cárceles. Las autoridades ya adelantan las judicializaciones por extorsión agravada, mientras que reiteran el llamado a denunciar a través de las líneas 123 o 165.La Policía Metropolitana reafirmó su compromiso para atacar las estructuras delincuenciales desde sus raíces, incluso dentro de los centros penitenciarios.

