¡Golpe al crimen! Megatomas dejan más de 5.200 capturas en Bogotá y Cundinamarca

Las autoridades presentaron un balance histórico tras 90 días de megatomas que sacudieron la criminalidad en Bogotá y municipios de Cundinamarca. La intervención sostenida dejó más de 5.200 capturas y estuvo enfocada en delitos de alto impacto como la extorsión, el homicidio y el tráfico de estupefacientes, con operativos constantes y presencia reforzada en zonas priorizadas.

Este operativo de seguridad, que se extendió de octubre a diciembre de 2025, representa una de las ofensivas más contundentes contra el crimen organizado en los últimos años. La estrategia coordinó esfuerzos de la Policía Nacional, la Fiscalía General de la Nación, el Ejército Nacional y las administraciones locales para desarticular estructuras criminales que venían operando con relativa impunidad en diversos territorios.

De acuerdo con el balance presentado por las autoridades, en Bogotá se registraron 5.283 capturas por diferentes delitos. Entre ellas destacan 73 por extorsión, delito que viene generando terror entre comerciantes, transportadores y empresarios de la capital y sus alrededores. También se contabilizaron 1.027 capturas relacionadas con tráfico, fabricación o porte de estupefacientes, evidenciando la persistencia del narcomenudeo como uno de los principales flagelos de la seguridad urbana.

Durante los operativos se incautaron 258 armas de fuego en Bogotá, un factor directamente asociado a hechos violentos en la ciudad. Estas armas incluyen pistolas, revólveres, escopetas y algunas armas de uso privativo de las fuerzas armadas que estaban en manos de grupos delincuenciales. La incautación de este arsenal representa un golpe significativo a la capacidad operativa de las bandas criminales.

En Cundinamarca, las intervenciones dejaron más de 90 capturas y la desarticulación de 15 grupos delincuenciales en municipios como Girardot, Caparrapí, Pacho y El Colegio. El coronel Mauricio Herrera, comandante del Departamento de Policía Cundinamarca, explicó que estas estructuras estaban relacionadas con homicidios y tráfico de estupefacientes, especialmente en Girardot, municipio que ha sido epicentro de disputas territoriales entre organizaciones criminales.

Girardot, ubicado en el Alto Magdalena y considerado puerto turístico del interior del país, ha experimentado incrementos preocupantes en la violencia durante los últimos años. Bandas dedicadas al microtráfico, la extorsión y el sicariato vienen disputándose el control de barrios y sectores comerciales, generando inseguridad entre habitantes y visitantes. Los operativos permitieron capturar a varios cabecillas de estas organizaciones y desmantelar sus estructuras de apoyo logístico y financiero.

En Soacha y Sibaté, la Policía Metropolitana reportó la desarticulación de seis organizaciones criminales dedicadas al tráfico de drogas, armas de fuego y extorsión. Según la teniente coronel Yolima Parada, estos operativos permitieron una reducción del 16% en hechos violentos y del 40% en casos de violencia intrafamiliar en estos municipios, además de la incautación de 30 armas de fuego y más de 500.000 dosis de estupefacientes.

La banda criminal «Los Z», que operaba en Soacha, fue una de las organizaciones desarticuladas con mayor impacto. Este grupo se dedicaba principalmente al microtráfico y a la extorsión sistemática de parqueaderos en diferentes sectores del municipio. Para intimidar a sus víctimas, los integrantes realizaban daños a la infraestructura y amenazas directas contra administradores y trabajadores de estos establecimientos.

El operativo contra «Los Z» fue el resultado de cuatro meses de seguimiento por parte de la Policía Metropolitana en coordinación con el gobierno local. Las capturas se realizaron mediante allanamientos en las comunas cinco y seis de Soacha, donde fueron detenidas seis personas, tres de ellas de nacionalidad extranjera. Durante los procedimientos se incautaron cuatro armas de fuego, un arma traumática modificada y más de 5.000 dosis de estupefacientes listas para distribución.

Según las investigaciones, alias «Robert» sería el encargado de coordinar las extorsiones y el tráfico de estupefacientes, utilizando como fachada una línea de transporte informal. Por su parte, alias «Goku» estaría vinculado a homicidios y ataques violentos con el objetivo de mantener el control territorial de la organización criminal.

Las megatomas también se enfocaron en recuperar territorios que habían sido copados por el crimen organizado. Barrios completos donde las bandas ejercían control social, cobraban vacunas a comerciantes y regulaban actividades cotidianas fueron objeto de intervenciones permanentes con presencia policial las 24 horas del día. Esta estrategia de ocupación territorial busca no solo capturar delincuentes sino también recuperar la confianza ciudadana y restablecer el monopolio legítimo de la fuerza por parte del Estado.

Los resultados de las megatomas evidencian la capacidad de las autoridades cuando actúan de manera coordinada y sostenida en el tiempo. Sin embargo, expertos en seguridad advierten que estos logros deben complementarse con estrategias de prevención social, fortalecimiento institucional y presencia permanente del Estado en territorios vulnerables para evitar que nuevas organizaciones criminales llenen los vacíos dejados por las bandas desarticuladas.