Después de cuatro días de manifestaciones y bloqueos en diferentes vías de Boyacá, los pequeños mineros levantaron el paro tras la firma de un acuerdo que reconoce su dignidad y garantiza su participación en la transición energética.
El proceso de concertación contó con la presencia del ministro de Minas y Energía, Edwin Palma; el gobernador de Boyacá, Carlos Amaya; autoridades locales y líderes comunitarios. Las conversaciones culminaron con compromisos clave que permitirán el retorno a la normalidad en el departamento.
Entre los puntos centrales del acuerdo está la construcción de una Hoja de Ruta de la Transición Energética Justa (TEJ) en Boyacá, que incluya de manera explícita a la pequeña minería de carbón. Este documento será diseñado de forma concertada con la participación activa de la comunidad.
El ministro Palma destacó que el plan incorporará acciones de formalización minera, con el objetivo de reconocer y dignificar el trabajo de los pequeños mineros, además de agilizar trámites y eliminar barreras legales.
Otro de los compromisos es el desarrollo de planes regionales de reconversión productiva, orientados a preparar a empresas, trabajadores y comunidades para un cambio progresivo hacia sectores como minerales estratégicos, agroindustria, turismo y energías limpias.
El acuerdo también formalizó el reconocimiento de 15 pequeños mineros, abriendo paso a más procesos de regularización en el corto plazo.
Para el Gobierno Nacional, este resultado es una muestra de que el diálogo social es la vía más efectiva para resolver conflictos y garantizar salidas pacíficas, respetando el derecho a la protesta y fomentando la inclusión.
Con el levantamiento del paro, Boyacá retoma la movilidad y la actividad productiva, mientras se avanza en un modelo de transición energética que busca ser justo, participativo e inclusivo para todos.
