El Gobierno nacional, a través del Ministerio de Educación Nacional, logró un resultado histórico en el segundo ciclo de educación inicial al sembrar, en los primeros años de vida, las condiciones para que todas las niñas y niños en Colombia disfruten del derecho a la educación desde su primera infancia.
Así lo informó el Ministerio, el cual aseguró que Colombia pasó de tener 637 sedes con prejardín y jardín, concentradas en apenas 40 municipios, a contar hoy con 5.235 sedes en 680 municipios de todo el territorio nacional, siendo la expansión más grande que el país haya registrado en este nivel educativo.
De hecho, la ampliación en prejardín y/o jardín se ha presentado en las 97 entidades territoriales certificadas en todo el país con una matrícula, a cierre del 2025, de 128.324 niñas y niños.
La cobertura también ha sido un elemento clave en la equidad educativa, en la medida en que se llegó a zonas alejadas del país con este tipo de formación como en la Amazonía, la Orinoquía, el Caribe, el Pacífico y la región Andina y, en muchos de esos territorios, llegó por primera vez con prejardín y jardín.
Putumayo, al rescate de las lenguas
En las comunidades indígenas del Valle del Guamuez y San Miguel, en el Putumayo, donde la lengua materna está en riesgo de desaparecer, la apertura de espacios de educación inicial o ‘Semillas de Vida’, como lo han denominado las comunidades, se convirtió en una apuesta por la pervivencia cultural.
El prejardín y el jardín se volvieron el primer espacio donde una niña o un niño escucha su idioma fuera de casa.
“Desde entonces, los niños empiezan a mencionar palabras del idioma propio. En las casas casi no se habla, pero acá les damos unas bases, palabras básicas, para que no tengan miedo a pronunciar su propia lengua», comentó Otilia Siquigua, dinamizadora pedagógica de la Institución Educativa Rural, San Marcelino en San Miguel en Putumayo.
Para que esta ampliación fuera posible, el ministerio de Educación viabilizó 5.660 cargos docentes de preescolar, cualificó a 22.691 maestras y maestros de preescolar y se avanzó con presencia de 6.352 maestras y maestros de preescolar en zonas rurales y rurales dispersas para atender las niñas y niños de contextos campesinos y étnicos, cifras sin precedente en la historia educativa del país.
A eso se sumaron la entrega de 6.394 colecciones de literatura infantil especializada, 15.805 kits de material pedagógico pertinente para promover el desarrollo y aprendizajes y, en 2025, la entrega histórica, por primera vez de 132.236 millones de pesos adicionales del Sistema General de Participaciones con destinación específica de educación inicial, para más de 8.000 establecimientos educativos.
En Bocana de Luzón, la rectora Yazmín Rondón recorre casa a casa para compartir con las familias sobre los aprendizajes de los niños y niñas en el nuevo espacio educativo y la respuesta que recibe es siempre de emoción e interés.
“Es la estrategia para que ellos puedan dejar a sus niños al cuidado de personas de la misma comunidad», aseguró.
Para el coordinador de Educación Ampii Canke, Gildardo Tumbo, el mayor logro que han visto en esta ampliación de educación inicial es el fortalecimiento de su cultura e identidad y manifestó que “ver cantar a un niño de tres o cuatro años, es para nosotros un logro inmenso, cosa que no se miraba hace muchos años».
Para llegar a las zonas más alejadas, donde la geografía impide que los niños lleguen a una sede, el ministerio consolidó la Estrategia de Educación Inicial Rural Itinerante, a través de la cual son las maestras y maestros quienes van hasta los hogares más apartados y llevan la atención educativa directamente a las niñas y niños, llegando ya a 6.692 niñas y niños en zonas rurales dispersas.
El Gobierno también suscribió 32 convenios con autoridades y representantes de comunidades étnicas –indígenas, afrocolombianas, palenqueras y raizales– para fortalecer la educación inicial con enfoque propio, garantizando que pueblos como el Kofán, JIW, Arhuaco, Misak y el Emberá, entre otros, tuvieran procesos educativos que reconocieran su identidad, su lengua y su cosmovisión desde los primeros años de vida.



