Gobierno reglamenta la agricultura tradicional en los páramos

Las nuevas resoluciones del Ministerio de Agricultura permiten actividades agropecuarias en zonas de reserva y brindan mayor seguridad jurídica a miles de familias campesinas del nororiente colombiano.

José Luis Quiroga, viceministro de Desarrollo Rural/foto archivo particular

El Gobierno Nacional reglamentó las actividades agropecuarias tradicionales en zonas de páramo y reservas forestales, una decisión que fue socializada en el municipio de El Cocuy por el viceministro de Desarrollo Rural, José Luis Quiroga. Durante el encuentro con líderes campesinos, el funcionario presentó las resoluciones administrativas que modifican la frontera agrícola en el nororiente colombiano y derogan restricciones que durante años generaron incertidumbre entre los productores.Las nuevas disposiciones permiten la continuidad de actividades agrícolas y pecuarias desarrolladas históricamente por las comunidades rurales, especialmente aquellas relacionadas con la producción de papa, leche bovina y la cría de ovinos. Según el Ministerio de Agricultura, la reglamentación reconoce oficialmente la agricultura étnica, familiar y campesina en los 37 complejos de páramo y las siete reservas forestales del país.

Roberto Arango, presidente de la Federación Nacional de Campesinos Parameros, aseguró que las medidas representan un avance importante para miles de familias que dependen de estas actividades económicas. El dirigente destacó que las resoluciones brindan mayor tranquilidad a los productores, quienes durante años manifestaron preocupación por posibles sanciones derivadas de la falta de claridad normativa.No obstante, las organizaciones campesinas advirtieron que aún está pendiente la redelimitación del Páramo Sierra Nevada del Cocuy, proceso que consideran fundamental para garantizar seguridad jurídica a largo plazo. Los voceros señalaron que la discusión deberá ser retomada por el próximo Gobierno con base en criterios técnicos y en lo establecido por la Ley 1930, buscando un equilibrio entre la protección ambiental y la permanencia de las comunidades que históricamente han habitado estos territorios.

Finalmente, los representantes del sector reiteraron su disposición para participar en mesas de diálogo con las autoridades nacionales, con el propósito de construir soluciones que permitan conservar los ecosistemas estratégicos sin afectar la economía y el arraigo de las familias campesinas de Boyacá.

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