El Gobierno Nacional anunció un plan de seguimiento y control de precios luego del incremento del salario mínimo, con el objetivo de evitar aumentos injustificados en bienes y servicios básicos que afecten el poder adquisitivo de los ciudadanos.
El Ministerio de Trabajo, en coordinación con las autoridades de comercio y protección al consumidor, informó que se activarán operativos de inspección en mercados, supermercados, transporte y servicios esenciales, especialmente durante las primeras semanas de aplicación del nuevo salario. La prioridad será detectar prácticas especulativas o abusos que no estén respaldados por incrementos reales en los costos de producción.
Según voceros oficiales, el aumento del salario mínimo busca mejorar las condiciones de vida de millones de trabajadores, pero su impacto positivo podría verse reducido si se presentan alzas indiscriminadas en precios. Por ello, el Ejecutivo reiteró que no se permitirán distorsiones que perjudiquen a los hogares de menores ingresos.
Las autoridades hicieron un llamado a comerciantes y empresarios para que actúen con responsabilidad, ajustando sus precios únicamente cuando existan razones técnicas y económicas justificadas. Asimismo, se invitó a la ciudadanía a denunciar posibles abusos, asegurando que las quejas serán atendidas con rapidez.
El Gobierno señaló que este acompañamiento al mercado se mantendrá de forma permanente y que se evaluará el comportamiento de la inflación en los próximos meses, con el fin de garantizar que el aumento salarial cumpla su propósito de fortalecer el consumo interno y promover mayor estabilidad económica.

