El presidente Abelardo de la Espriella anunció desde Buenaventura la reubicación inmediata de 120 jefes de estructuras delictivas hacia centros penitenciarios de máxima seguridad, con el propósito de cortar sus canales de comunicación y neutralizar la capacidad de mando que ejercen desde el interior de los penales.
Puntos clave del anuncio y de la estrategia penitenciaria
- Aislamiento de mandos criminales: El mandatario instruyó al Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) a trasladar a los reclusos a pabellones de estricto control, donde se restrinja totalmente la señal de telecomunicaciones. La medida fue comunicada tras un operativo en el que se logró la captura de un destacado líder delincuencial de la zona.
- Antecedentes de reubicación: Este operativo se suma a traslados recientes efectuados en recintos carcelarios del departamento del Quindío, orientados a desarticular las redes de mando que operan tras las rejas.
- Planeación de nuevas megacárceles: El Ejecutivo avanza en el diseño de un plan para construir 10 megacárceles de alta seguridad fuera de las áreas urbanas.
- Mesas de trabajo sectoriales: Para definir la viabilidad técnica y financiera del proyecto de infraestructura, el presidente se reunió en Barranquilla con la ministra de Transporte, Elsa Noguera; el ministro de Justicia, Iván Cancino; y empresarios del sector de la construcción como la firma Marval, evaluando el uso de asociaciones público-privadas (APP).




