El presidente Gustavo Petro condenó de manera contundente el atentado armado ocurrido en la vía Fortul–Tame, en el departamento de Arauca, contra el esquema de seguridad del senador Jairo Castellanos, hecho que dejó dos escoltas muertos y generó una fuerte reacción del Gobierno nacional. El congresista no se encontraba en el lugar de los hechos al momento del ataque.
De acuerdo con la información oficial, el atentado fue perpetrado contra uno de los vehículos que hacía parte del esquema de protección del senador y que se movilizaba por esta vía estratégica del oriente del país. Tras el ataque, se reportó inicialmente la desaparición de otro vehículo, una camioneta Volkswagen Amarok blanca, en la que se transportaban cuatro integrantes del equipo de trabajo del congresista, lo que activó de inmediato las alertas de las autoridades.
El presidente Petro informó que se comunicó telefónicamente con el senador Castellanos para expresarle su solidaridad y reiterarle el compromiso del Gobierno con su seguridad y la de su equipo. A través de su cuenta en X, el mandatario ordenó al ministro de Defensa y a las autoridades competentes adelantar todas las investigaciones necesarias para ubicar el vehículo desaparecido y capturar a los responsables del atentado.
Antes de iniciar su regreso al país, el jefe de Estado confirmó que las autoridades lograron la liberación de tres colaboradores de la campaña del senador, quienes habían sido secuestrados durante el ataque. Esta información alivió parcialmente la situación, aunque no disminuyó la gravedad de los hechos ni el impacto causado por el asesinato de los dos escoltas.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, informó que la Fuerza Pública desplegó un amplio operativo en la zona, con la participación de unidades del Ejército y la Policía, en coordinación con autoridades regionales y organismos judiciales. El objetivo principal del operativo es esclarecer lo ocurrido, identificar a los responsables y restablecer las condiciones de seguridad en la región, en un hecho que el Gobierno calificó como un atentado contra la democracia.
Como parte de las medidas adoptadas, el Gobierno nacional anunció una recompensa de hasta 200 millones de pesos para quienes suministren información que permita dar con el paradero y la captura de los autores del ataque. Además, las autoridades mantienen acompañamiento permanente a la familia del senador Castellanos y a su equipo, mientras avanzan las investigaciones.
Se confirmó que el senador Jairo Castellanos, miembro del partido Alianza Social Independiente (ASI), no se encontraba en las camionetas atacadas, ya que al momento de los hechos estaba en la ciudad de Yopal. Posteriormente, el congresista se pronunció públicamente y expresó su profundo dolor por la muerte de los dos integrantes de su esquema de seguridad, a quienes describió como personas cercanas y parte de su familia. Destacó que uno de ellos trabajaba con él desde hacía diez años y el otro desde casi dos, y afirmó que su supervivencia fue, en sus palabras, “un milagro de Dios”.
El atentado reavivó la preocupación por la situación de orden público en Arauca, una región históricamente afectada por la violencia armada, y puso nuevamente en el centro del debate la seguridad de los líderes políticos y sus equipos en zonas de alto riesgo.




