El Gobierno nacional, a través del Ministerio de Minas y Energía, anunció la puesta en marcha de una nueva estrategia logística para el abastecimiento de combustible en el Pacífico colombiano, con el primer envío de 40 mil barriles de diésel desde la refinería Reficar hacia las ciudades de Tumaco y Buenaventura.
Esta operación se realizó en articulación con Ecopetrol y representa un cambio importante en la forma en que se distribuyen los combustibles en el país, especialmente hacia regiones históricamente afectadas por dificultades de acceso y problemas de abastecimiento.
El nuevo esquema logístico consiste en transportar el combustible por vía marítima desde Cartagena, saliendo hacia Panamá, atravesando el canal interoceánico y luego reingresando al Pacífico colombiano. Este modelo permite mayor flexibilidad frente a las rutas tradicionales y mejora la capacidad de respuesta ante posibles desabastecimientos.
Según el Ministerio, este primer envío marca un hito en la seguridad energética del país, ya que fortalece el suministro en zonas clave como Tumaco y Buenaventura, donde el acceso a combustibles ha sido históricamente limitado. Además, se busca garantizar la continuidad de actividades económicas y el bienestar de las comunidades que dependen de estos recursos.
Otro aspecto relevante de esta estrategia es la consolidación de una ruta internacional que también permite importar gasolina desde Houston, en caso de que se presenten déficits a nivel nacional. En ese proceso, los buques pueden hacer escala en Cartagena para cargar diésel y luego continuar su recorrido hacia el Pacífico, optimizando la logística y reduciendo tiempos.
El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, destacó que esta iniciativa hace parte de los esfuerzos del gobierno de Gustavo Petro para mejorar la eficiencia en la distribución de combustibles, fortalecer la seguridad energética y atender las necesidades de regiones que han estado desatendidas.
En conclusión, la activación de esta ruta marítima no solo responde a una necesidad inmediata de abastecimiento, sino que también representa un avance estructural en la logística energética del país, al diversificar las rutas de transporte, integrar operaciones internacionales y mejorar el acceso a combustibles en el Pacífico colombiano.




