El Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Educación, anunció la entrega de canastas alimentarias para 21.637 estudiantes de cuatro municipios del departamento de Antioquia durante el receso escolar. Esta iniciativa hace parte del Programa de Alimentación Escolar (PAE) y busca garantizar que niñas, niños, jóvenes y adolescentes continúen recibiendo apoyo nutricional mientras no asisten a clases.
Los municipios beneficiados son Murindó, Vigía del Fuerte, Necoclí y San Juan de Urabá, territorios que fueron priorizados debido a sus condiciones de ruralidad, aislamiento geográfico y dificultades de acceso. Con esta estrategia, el Gobierno pretende contribuir al bienestar de los estudiantes y de sus familias, asegurando que los menores cuenten con alimentos durante el período de vacaciones escolares.
La inversión total destinada para esta entrega asciende a 2.726 millones de pesos, distribuidos de acuerdo con el número de beneficiarios en cada municipio. En Murindó se entregarán canastas a 1.322 estudiantes, con una inversión de 166.572.000 pesos. En Vigía del Fuerte, 2.343 estudiantes recibirán este beneficio, respaldado por una inversión de 295.218.000 pesos. El municipio con mayor número de beneficiarios es Necoclí, donde 12.444 estudiantes recibirán canastas alimentarias gracias a una inversión de 1.567.944.000 pesos. Finalmente, en San Juan de Urabá, 5.528 estudiantes serán atendidos con recursos por 696.528.000 pesos.
El Ministerio de Educación explicó que esta medida hace parte de las acciones del Gobierno para fortalecer la seguridad alimentaria de los estudiantes, especialmente en regiones donde muchas familias enfrentan dificultades económicas o de acceso a servicios básicos. La entrega de las canastas busca que los niños, niñas y adolescentes mantengan una alimentación adecuada durante el receso escolar, período en el que no reciben los alimentos que normalmente obtienen a través del PAE en las instituciones educativas.
Además, la entidad resaltó que el Programa de Alimentación Escolar no solo tiene como propósito ofrecer alimentos, sino también contribuir a la permanencia de los estudiantes en el sistema educativo, mejorar sus condiciones de aprendizaje y promover su desarrollo integral. De esta manera, el Gobierno reafirma su compromiso con la protección de la infancia y la juventud, especialmente en las comunidades más vulnerables y apartadas del país, donde este tipo de apoyos representa un alivio importante para las familias y una herramienta para fortalecer la educación pública y el bienestar de los estudiantes.




