Gobierno eliminará retención en la fuente para pagos con tarjetas desde marzo de 2026: qué implica la nueva norma

El Gobierno nacional de Colombia presentó un proyecto de decreto que elimina la retención en la fuente del 1,5 % aplicada a los pagos con tarjetas de crédito y débito, una medida que, de aprobarse, empezaría a regir **desde el 1° de marzo de 2026. Esta iniciativa busca equiparar el tratamiento tributario entre diferentes medios de pago electrónicos e impulsar la digitalización financiera en el país.

La retención en la fuente es un anticipo del impuesto sobre la renta que se aplicaba automáticamente cuando un comercio recibía pagos con tarjetas. Con la eliminación de este cargo anticipado, los ingresos generados por estas transacciones seguirán tributando, pero el impuesto se pagará más adelante en la declaración de renta, alivianando el flujo de caja de comercios y consumidores.

¿Cómo funcionará la eliminación de la retención?

Según el borrador del decreto publicado por el Ministerio de Hacienda, los pagos con tarjetas de débito y crédito que constituyan ingreso por la venta de bienes o servicios no estarán sujetos a retención a título del impuesto sobre la renta.

El proyecto modifica el artículo 1.3.2.1.8 del Decreto Único Tributario 1625 de 2016 y elimina una norma duplicada que regulaba lo mismo, con el fin de simplificar la normativa tributaria relacionada con pagos electrónicos.

 ¿Qué cambios trae para comercios y usuarios?

  • Los comercios podrán recibir pagos con tarjeta sin que se les descuente automáticamente el 1,5 %, lo que puede mejorar su liquidez inmediata.
  • Los consumidores podrían ver menos incentivos para usar efectivo, ya que los medios digitales se vuelven más competitivos.
  • La medida busca favorecer la trazabilidad financiera y reducir distorsiones entre diferentes métodos de pago electrónico.

 Impacto fiscal y próximos pasos

Aunque la eliminación de la retención reduce los ingresos anticipados del Estado, el Ministerio de Hacienda afirma que no se perderá recaudo a largo plazo, porque los impuestos se pagarán cuando corresponda en las declaraciones de renta anuales.

El decreto se encuentra abierto a comentarios y ajustes antes de su emisión definitiva, por lo que aún podría modificarse antes de entrar en vigencia en marzo de 2026.

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