El Ministerio de Minas y Energía oficializó la declaración de un racionamiento programado de gas natural a nivel nacional debido a una contingencia técnica imprevista en la planta de regasificación de SPEC LNG, ubicada en Cartagena. La falla operativa redujo temporalmente la capacidad de entrega del combustible importado a 400 millones de pies cúbicos diarios frente a los 475 millones habituales, lo que obligó al Ejecutivo a reorganizar de urgencia la distribución para evitar desabastecimientos mayores.
La medida tiene un carácter preventivo y temporal, y establece un estricto orden de prioridades para mitigar el impacto económico y social. El Gobierno nacional aclaró de manera enfática que los hogares, hospitales, colegios y sistemas de transporte masivo tendrán prioridad absoluta, por lo cual el consumo residencial básico no sufrirá cortes ni suspensiones del servicio comercial durante el periodo que duren las reparaciones.
El segundo eslabón de atención estará destinado a cubrir la generación térmica de electricidad y a las industrias indispensables para garantizar el funcionamiento continuo de las refinerías. Por su parte, los demás usuarios comerciales, industrias de gran escala y vehículos particulares que dependen de este combustible quedarán sujetos a la disponibilidad remanente del sistema, siendo el sector industrial el que asumirá la mayor parte de las restricciones operativas.
Los equipos técnicos de SPEC LNG estiman que las tareas de inspección estructural y corrección de la infraestructura afectada tomarán aproximadamente siete días. El Ministerio de Minas y Energía confirmó que el racionamiento programado nacional se levantará de forma inmediata una vez que la compañía certifique la solución total de la avería y se restablezcan las condiciones normales para la recepción del gas importado. [1, 2, 3]

