El presidente Gustavo Petro anunció que su gobierno contempla un nuevo aumento del salario mínimo en Colombia, condicionado a futuras decisiones del Banco de la República sobre las tasas de interés. Esta propuesta surge en medio de un ambiente económico tenso, luego de que el banco central elevara las tasas hasta el 11,25% con el objetivo de controlar la inflación, que actualmente se ubica alrededor del 5,56%.
La medida ha generado fuertes reacciones entre empresarios y analistas, quienes advierten que nuevos incrementos podrían impactar los costos laborales y aumentar la inflación. Cabe recordar que el aumento decretado en diciembre pasado fue del 23%, el más alto en casi tres décadas. Además, la relación entre el Gobierno y el Banco de la República se ha deteriorado, evidenciando una creciente tensión institucional en torno al manejo económico del país.




