El Ministerio de Minas y Energía presentó en Barranquilla el programa “Caribe Conectado: Obras urgentes, para un servicio eléctrico confiable y competitivo”, un ambicioso plan de intervención para la región Caribe que contempla una inversión superior a USD 1.700 millones y la ejecución de más de 35 obras de infraestructura eléctrica. El objetivo central del proyecto es estabilizar el sistema eléctrico, corregir fallas históricas de la red y preparar la región para la integración masiva de energías renovables.
Según el Ministerio, el paquete de obras busca resolver cuellos de botella estructurales que durante décadas han afectado la calidad del servicio en departamentos como La Guajira, Cesar, Magdalena, Atlántico, Córdoba y Sucre, donde la red ha operado bajo condiciones críticas, con riesgos de sobrecarga, bajas tensiones y fallas recurrentes. La iniciativa apunta tanto a garantizar la atención de la demanda actual como a crear condiciones técnicas para el crecimiento futuro del sistema.
Tras el anuncio, el presidente Gustavo Petro intervino en el debate a través de un mensaje en la red social X, en el que enmarcó el plan dentro de una discusión más amplia sobre el modelo del servicio eléctrico en el Caribe, las consecuencias de las privatizaciones pasadas, el nivel de inversión histórica y el impacto de esas decisiones en las tarifas que pagan los usuarios y en la competitividad regional.
En su pronunciamiento, el mandatario atribuyó el deterioro del sistema eléctrico caribeño a decisiones políticas de gobiernos anteriores, que —según dijo— llevaron a la quiebra un sistema que originalmente era público. Posteriormente, afirmó, el servicio fue privatizado y entregado a multinacionales europeas que habrían recibido cuantiosos recursos sin realizar inversiones suficientes en infraestructura, lo que agravó el colapso del sistema y elevó las tarifas. Petro también criticó que, en el gobierno anterior, las empresas terminaran en manos de grupos económicos nacionales sin capacidad de inversión, que habrían dependido de subsidios estatales.
El presidente sostuvo que su Gobierno está invirtiendo billones de pesos de manera directa para modernizar la red eléctrica del Caribe, orientarla hacia energías limpias, principalmente solar y eólica, y garantizar la sostenibilidad financiera de la generación y la distribución. Además, señaló que su administración está próxima a saldar la deuda asociada a la llamada “opción preferencial”, con el propósito de liberar margen fiscal para futuros gobiernos.
En el mismo mensaje, Petro anunció su intención de dialogar con el presidente Donald Trump y con el gobierno de Venezuela para explorar mecanismos de articulación energética regional, y reiteró su crítica a lo que considera un monopolio privado en la importación de gas desde Cartagena. En ese sentido, mencionó la necesidad de acelerar adecuaciones en Ecopetrol para fortalecer la capacidad de importación de gas.
Desde el punto de vista técnico, el Ministerio de Minas y Energía detalló que el programa Caribe Conectado incluye un conjunto de obras clave como compensadores síncronos, transformadores, reactores, subestaciones, refuerzos de red e interconexiones, diseñadas para reducir riesgos operativos, mejorar la estabilidad del sistema y disminuir los costos de operación en escenarios de alta demanda.
El portafolio contempla 15 compensadores síncronos, 4 transformadores del Sistema de Transmisión Nacional (STN), 3 reactores y más de 13 obras del Sistema de Transmisión Regional (STR), con una inversión estimada de USD 1.370 millones destinada específicamente a fortalecer la confiabilidad y estabilidad de la red. Gracias a estas obras, el Gobierno proyecta que será posible integrar hasta 6 gigavatios (GW) de nueva generación renovable, facilitando especialmente la evacuación segura de energía eólica desde La Guajira, uno de los principales polos de desarrollo de energías limpias del país.
El anuncio también incluyó una obra estratégica para la universalización del servicio: la interconexión de Chocó Norte al Sistema Interconectado Nacional, con una inversión cercana a USD 125 millones, lo que permitirá cerrar brechas históricas de acceso a la energía en esa región.
El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, destacó que se trata de una intervención estructural, no de soluciones temporales, y afirmó que el plan busca corregir décadas de rezago en la infraestructura eléctrica del Caribe. Según Palma, estas inversiones permitirán contar con un sistema más robusto, confiable y preparado para la transición energética, al tiempo que protegerán a los usuarios frente a fallas, sobrecargas y problemas de calidad del servicio.
Finalmente, el Ministerio informó que la UPME ya inició los trámites técnicos y administrativos necesarios para la adopción y ejecución de las obras, conforme al marco regulatorio vigente. La implementación del paquete dependerá de estos procesos y de los actos administrativos que habiliten la contratación y puesta en marcha de cada proyecto, que marcarían un punto de inflexión en la modernización del sistema eléctrico del Caribe colombiano.




