Sobre genocidio israelí, Petro tiene la razón

“Con el tiempo, una prensa mercenaria, demagógica, corrupta y cínica, crea un público vil como ella misma”.Joseph Pulitzer, editor estadounidense.
Carlos Santa María

“Con el tiempo, una prensa mercenaria, demagógica, corrupta y cínica, crea un público vil como ella misma”.

Joseph Pulitzer, editor estadounidense.

Si algún colombiano no posee orgullo de serlo, estará de acuerdo en que se puede profanar nuestra bandera, insultar su gobierno, exigir que se realice una economía supeditada a Occidente y que perjudique absolutamente al país, lastres de gobiernos anteriores en forma de historia de humillaciones y arrodillados desde las élites con sus propios intereses, menos la patria, cohonestados con los Medios Masivos de Desinformación.

Para quienes conocen el conflicto palestino israelí, creado por Gran Bretaña y Estados Unidos al expropiar a Palestina de su territorio en 1948, expulsar un millón de residentes sin permitirles regresar, tener más de 10.000 rehenes secuestrados en cárceles y ahora establecer a Gaza como campo de concentración nazista después de la legítima respuesta del grupo político militar Hamas producto de 75 años de violencia sobre su pueblo, especialmente la niñez indefensa, confirman una barbarie no imaginable.

La destrucción este martes del hospital Al-Ahil en Gaza ocasionando más de 500 muertos y 300 desaparecidos en los escombros es para los fariseos en Colombia un acto de risa y placer con hipocresía incluida. La ultraderecha goza con la muerte de niños palestinos.

El gobierno israelí en clara intervención indebida cuestionó al presidente colombiano Gustavo Petro al mostrar la realidad cruel que vive Palestina y, por tanto, reaccionó amenazando con lo que considera más importante que la vida humana: el capital. Asimismo, consideró que era un “apoyo a las atrocidades cometidas por los terroristas de Hamás y avivan el antisemitismo», cuando jamás ocurrió ello, deteniendo las exportaciones de equipos de seguridad al país andino, similar a las potencias colonialistas: castigo si no se hace lo que yo quiero.

Rusia, China, Venezuela, Irán, entre otras naciones autónomas, pidieron negociación y detención de la guerra. Estados Unidos y Gran Bretaña se opusieron en la ONU y enviaron bombas. ¿Cuál tiene la razón?

La soberanía no se mendiga. Se construye.

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