Con el inconfundible sabor del cuy y la calidez del campo nariñense, Pasto vivió el Festival del Cuy y la Cultura Campesina, uno de los eventos que marcó el remate del Carnaval de Negros y Blancos 2026. La jornada se desarrolló en varios corregimientos del municipio y reunió a propios y visitantes en torno a la gastronomía tradicional, el saber ancestral y la hospitalidad de las comunidades rurales.
Turistas y habitantes de la capital nariñense se desplazaron hasta los corregimientos para degustar este plato emblemático del sur del país y compartir espacios de encuentro comunitario. Las familias campesinas abrieron las puertas de sus territorios para cerrar con broche de oro la fiesta más importante de los pastusos.
Versión
De acuerdo con la secretaria de Agricultura de Pasto, Silvia Alejandra Pupiales, esta fue la versión número 22 del Festival del Cuy y la Cultura Campesina, realizada en los corregimientos de Obonuco, Catambuco, Genoy y La Laguna. La funcionaria destacó la participación de más de 100 asociaciones provenientes de los 18 corregimientos del municipio, así como la vinculación de artesanos que enriquecieron la muestra cultural del evento.
Aunque el cuy fue el gran protagonista de la jornada, las asociaciones campesinas ofrecieron una variada muestra de la gastronomía típica de Pasto y Nariño. Platos como el sancocho, el frito pastuso, los dulces tradicionales y los clásicos hervidos hicieron parte de la oferta.
Recorrido
La reina del Festival del Cuy y la Cultura Campesina, Sara Ricaurte, resaltó la experiencia vivida durante el recorrido por los corregimientos. Destacó la calidez de las comunidades, la diversidad de platos típicos, las artesanías y la riqueza agrícola de territorios como Catambuco y La Laguna, donde la gastronomía y el paisaje se convirtieron en protagonistas del encuentro.
El Festival del Cuy y la Cultura Campesina se consolidó, así como un gran cierre del Carnaval de Negros y Blancos 2026, en el que los sabores ancestrales, la sabiduría popular y el trabajo del campo iluminaron los territorios rurales de Pasto, rindiendo un homenaje al esfuerzo campesino que da raíz, identidad y proyección a la ciudad.

