La nueva reforma tributaria presentada por el Gobierno nacional abrió un intenso debate en el país luego de incluir una propuesta para incrementar de manera gradual el impuesto sobre las ventas (IVA) aplicado a los combustibles fósiles. De acuerdo con el articulado conocido públicamente, la gasolina y el diésel (ACPM) pasarían a tener una tarifa plena del 19% en los próximos años, llegando a implementarse completamente en 2028.
La iniciativa hace parte del paquete de medidas con las que el Ejecutivo busca aumentar el recaudo tributario y mejorar la situación fiscal del país, en medio de las presiones generadas por el déficit presupuestal y el aumento de la deuda pública. El Ministerio de Hacienda ha defendido la propuesta argumentando que es necesario ampliar las fuentes de ingresos del Estado para garantizar la financiación de programas sociales y el funcionamiento del presupuesto nacional.
¿Cómo sería el incremento del IVA?
Según la propuesta divulgada, el aumento no sería inmediato sino gradual. El esquema planteado contempla incrementos escalonados hasta llegar al 19%:
- Para la gasolina, el IVA aumentaría progresivamente hasta alcanzar el 19%.
- En el caso del diésel o ACPM, la tarifa plena entraría en vigencia en 2028.
Expertos han advertido que este cambio podría traducirse en un incremento significativo en el precio final de los combustibles, afectando tanto a los consumidores particulares como a los sectores productivos que dependen del transporte terrestre.
Impacto en los precios y en la inflación
Uno de los principales temores frente a la medida es el efecto indirecto sobre la economía colombiana. El diésel es el combustible utilizado por gran parte del transporte de carga y pasajeros, por lo que un incremento en su valor podría terminar elevando los costos logísticos y, en consecuencia, el precio de diversos productos de la canasta familiar. Estudios internacionales han señalado que los aumentos en los combustibles suelen tener repercusiones sobre el poder adquisitivo de los hogares y las presiones inflacionarias.
Analistas estiman que el aumento del IVA podría representar un encarecimiento de varios cientos de pesos por galón, aunque el impacto final dependerá de variables como el precio internacional del petróleo, la tasa de cambio y las decisiones regulatorias futuras.
¿Los combustibles ya pagan impuestos?
En Colombia, la gasolina y el ACPM ya están sujetos a diferentes cargas tributarias, entre ellas el Impuesto Nacional a la Gasolina y al ACPM, además del impuesto al carbono. La DIAN ha precisado en diversos conceptos que las importaciones de combustibles están gravadas con IVA y que los importadores deben realizar la correspondiente liquidación tributaria.
Asimismo, la entidad actualiza periódicamente las tarifas del Impuesto Nacional a la Gasolina y al ACPM, cuyos valores para 2026 se mantienen en cientos de pesos por galón dependiendo del tipo de combustible.
Sin embargo, la nueva reforma plantea una modificación que podría ampliar y hacer más visible el impacto del IVA en el precio final de venta al consumidor.
Reacciones y críticas
La propuesta ha generado reacciones encontradas entre gremios económicos, empresarios y sectores políticos.
Diversos sectores productivos han manifestado su preocupación por el posible encarecimiento del transporte y por las consecuencias que esto podría tener sobre la competitividad del país. Algunos gremios consideran que un aumento de esta magnitud podría afectar especialmente a las pequeñas empresas y a los hogares de menores ingresos debido al efecto indirecto sobre el costo de bienes y servicios.
Por su parte, el Gobierno ha defendido la medida señalando que el país necesita nuevas fuentes de financiación y que el sistema tributario requiere ajustes para enfrentar las presiones fiscales de los próximos años.
La reforma aún deberá superar el trámite legislativo
Pese al debate generado, la propuesta todavía debe surtir su trámite en el Congreso de la República. El proyecto tendrá que ser discutido y aprobado por las comisiones económicas y posteriormente por las plenarias de Senado y Cámara.
El panorama político no es sencillo, pues iniciativas tributarias anteriores del Gobierno han enfrentado fuertes resistencias y algunas incluso han sido archivadas por falta de consensos. Por ello, el texto podría sufrir modificaciones antes de una eventual aprobación definitiva.
¿Qué podría pasar si se aprueba?
Si la medida es finalmente avalada por el Congreso, Colombia entraría en un proceso gradual de incremento tributario sobre los combustibles fósiles que tendría repercusiones en diversos sectores de la economía.
Entre los efectos que prevén los analistas se encuentran:
- Mayor costo de la gasolina y el ACPM.
- Incremento de los costos logísticos y de transporte.
- Posibles presiones inflacionarias sobre bienes y servicios.
- Mayor recaudo fiscal para el Gobierno nacional.
El debate continuará en los próximos meses, mientras el Congreso define el futuro de una de las propuestas más controvertidas de la nueva reforma tributaria.

