El Gobierno nacional de Colombia anunció que, a partir del 1 de febrero de 2026, el precio del galón de gasolina corriente tendrá una reducción de 300 pesos para los consumidores. Esta medida representa un alivio para el bolsillo de los colombianos luego de varios meses de aumentos consecutivos en el costo de los combustibles.
La decisión responde a un cambio en variables económicas clave. El peso colombiano se ha apreciado frente al dólar, lo que reduce el costo de importar combustibles, y los precios internacionales del petróleo han descendido, lo que también influye en el cálculo del precio final de la gasolina. Además, el Gobierno ha señalado avances en el manejo del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), lo cual ha permitido realizar este ajuste sin comprometer, por ahora, las finanzas públicas.
A pesar de esta disminución, expertos advierten que la reducción no garantiza una tendencia permanente de precios más bajos. Factores como una eventual depreciación del peso, un aumento en los precios internacionales del petróleo o un deterioro en la situación financiera del fondo podrían presionar nuevamente el precio al alza en los próximos meses.
La rebaja anunciada representa un alivio parcial frente a los altos costos del combustible, aunque no elimina la sensibilidad del precio frente a las fluctuaciones económicas a nivel global y local. La evolución de estas variables seguirá marcando la dinámica del precio de la gasolina en el país durante 2026.




