Tan solo con un balón de fútbol, el Club Deportivo Los Relaciones como ellos mismos se han denominado, y la Fundación Pázame el Balón han logrado que 38 infantes de la vereda Chimbuza de Roberto Payán, se alejen de las filas de la guerra y encuentren en el deporte ese espacio para crecer como personas, pero también este se ha convertido en la estrategia para combatir el reclutamiento forzado y no forzado.
“Allá hay conflicto armado, hay peleas con armas y todo tipo de violencia, este equipo ha hecho que nosotros nos olvidemos de lo que pasa en nuestro territorio, este proceso es diferente por lo que nos trae paz, nos permite divertirnos, conocer a otros niños y como hoy nos lleva a conocer otras ciudades, otros equipos profesionales de fútbol”, aseveró Joel Estiven Prado, uno de los 38 niños que en la actualidad hacen parte de ‘Los Renacientes’.
Le apuestan a la paz

El Club Deportivo Los Renacientes, inició hace aproximadamente 10 años, este es un proceso liderado por Joiner Prado, quien es el entrenador deportivo; él recuerda que inició con tan solo 8 niños, y en la actualidad son 38; indicó que como todo inicio fue un poco complejo tratar de que los padres e infantes se acercaran a la escuela deportiva; La Fundación Pázame el Balón llego a este sector de Roberto Payán en el año 2022, entrando a fortalecer no solo el proceso deportivo, sino también la construcción de paz”.
Joel Estiven Prado, frente al proceso del que hace parte expresó, “lo que más me gusta es como jugamos, como compartimos y como el profe nos entrena, ya que lo hace muy bien; yo entré a este equipo porque me gusta el fútbol, además me dio ánimo ingresar ya que podemos salir a otras partes diferentes a nuestro territorio; pero lo importante es como entre todos nos ayudamos y trabajamos juntos”.
Transformación de vida
Este equipo llegó a la capital e Nariño para tener un encuentro deportivo con un club local, en ese itinerario además de jugar fútbol, tuvieron la oportunidad de dialogar con algunos de los jugadores del seleccionado nariñense, Deportivo Pasto, a quienes pudieron ver jugar en el estadio Libertad.
El entrenador de ‘Los Renacientes’, Joiner Prado, señaló, “venimos del municipio de Roberto Payán, vereda Chimbuza, inicié el proceso con 8 niños, ahorita tengo 38; empezamos a trabajar con las uñas sin nada para entrenar y gracias al apoyo de la Fundación Pázame el balón que ha sido fundamental en el proceso como tal, hemos salido adelante, de hecho, por ellos estamos aquí”.
En este sentido comentó, “la fundación se ha encargado de darnos charlas muy a menudo acerca de las minas, la paz, la reconstrucción del tejido social, ya que nosotros venimos de un lugar donde el conflicto armado y el reclutamiento forzado nos azotan, los niños mantienen siempre en un espacio de guerra, un entorno bastante difícil y con esto queremos mostrar que es posible muchas cosas, sacar a los niños de ese entorno donde viven, que ellos conozcan que existen otras posibilidades para su educación y su trasformación de vida”.
Importantes logros

Según lo señalado y con ayuda de la fundación, ‘Los Renacientes’ han superado varias crisis porque a través del deporte se ha evitado el reclutamiento, pero también ha permitido que 6 de los infantes vuelvan a matricularse en el Centro Educativo.
“Los 38 niños que tengo se dedican básicamente a la escuela, a los juegos en el río, juegos en la casa; anteriormente había niños que querían ingresar a las filas de la guerra y mantenían cogiendo lo ajeno, tocado lo que no era de ellos, pero cuando ya enfaticé en lo que es educación y fútbol, esto ha cambiado en un cien porciento, la motivación ha sido otra, para la muestra, aquí estamos, en Pasto, algo histórico, nunca una comunidad de la vereda ha llegado hasta donde estamos nosotros”.
Finalmente el entrenador deportivo comentó, “el agradecimiento a la Fundación Pázame el Balón que es la única que llega hasta donde estamos nosotros, de hecho allá no llega ninguna otra fundación u ONG, es complejo; ellos nos brindan un apoyo no solamente con material deportivo, sino como transformación de vida en los valores, transformarnos como personas y de hecho en los niños se ha mirado el cambio y lo más bonito de todo lo que hemos logrado, es que los niños no sigan las filas de la guerra”.
Amplían sus horizontes
Al encuentro realizado en San Juan de Pasto, los infantes llegaron en compañía de dos madrinas del equipo, ellas son Luz Aidé Valencia y Yineth Bastidas quien además es la docente del Centro Educativo de Chimbuza.
Luz Valencia frente a los objetivos de estos espacios señaló, “se pretende que los niños puedan mejorar la capacidad en el deporte, que puedan explorar muchas cosas más; nos alegra mucho porque gracias a la fundación han tenido la oportunidad de salir, conocer estos espacios que son nuevos para ellos; las charlas que les han dado, les han servido mucho y a futuro y teniendo en cuenta el entorno donde vivimos que es conflicto armado, sabemos que ellos no van a estar perjudicados porque tendrán una visión más allá de lo que ven a diario”.
Según Valencia, se espera que muchos de estos chicos puedan ser profesionales y que esta perspectiva los lleve mucho más allá de su cotidianidad, “porque ya conocen esto, ya estuvieron con un equipo de aquí de fútbol, los vieron entrenar, hablaron con ellos, todo eso los motivará mucho. Ellos tienen mucho para dar, tendrán diversas oportunidades, están motivados, nosotros confiamos en ellos y en la fundación que nos va a permitir sacarlos adelante”.
Retornan a las aulas

Por su parte la docente del Centro Educativo de Chimbuza y madrina del equipo, Yineth Bastidas afirmó, “la mano de la fundación ha sido un apoyo muy importante para el desarrollo de todo este proceso, les ha dado la oportunidad a los muchachos de ver, de tener otras perspectivas de las cosas, aparte de eso salir de la cotidianidad que es el conflicto en estos momentos y para que vean la oportunidad en el fútbol y que comprendan que también puede haber paz a través de este deporte”.
Por otra parte, señalo que este proceso ha beneficiado de manera indirecta otros escenarios como es el caso educativo, “nosotros en la parte educativa habíamos tenido un poco de deserción estudiantil por las condiciones económicas y la parte de conflicto que había hecho que algunos estudiantes desertaran, pero con el proyecto se ha dado la oportunidad que muchos regresen, retornen a nuestro Centro Educativo, tanto así que ya nos vimos en la necesidad que se hicieran nombramientos nuevos de docentes porque la capacidad que tenemos nos superó”.
Opciones de vida distintas

La Fundación Pázame el Balón, llegó a Chimbuza el año pasado, con sus labores de apoyo y fomento deportivo, pero también con la oportunidad de ofrecerle a los infantes opciones de vida distintas a las que se viven en su contexto.
“El año pasado, decidimos realizar una entrada al municipio de Roberto Payán, específicamente a la vereda Chimbuza, con el contacto del profe Joiner, con la mentalidad de realizar las actividades que ya hemos venido realizando en Magüi que es donde empezamos nuestras labores” comentó el subdirector de la fundación, Eduardo Gómez.
Asimismo, agregó, “cuando tú les ofreces una opción de vida distinta a estos niños, niñas y adolescentes que en este caso la fundación ha optado por el fútbol, ellos empiezan a enfocarse en lo que realmente son sus sueños, sus deseos y su voluntad; adicionalmente no solo vamos con el fútbol, sino que tenemos un componente de educación, hablamos del riesgo de minas y hay un compromiso con estos jóvenes en el cual ellos de ben responder en sus actividades escolares para participar de las deportivas”.
Espacios protectores

En una anterior oportunidad, el director de la Fundación Pázame el Balón, Francisco Barreto indicó que esta trabaja a partir de las donaciones y que no tiene vínculo con ninguna organización institucional para mantener la neutralidad e independencia debido a que trabaja en zonas de conflicto, tiene como objetivo principal crear entornos protectores para niños, niñas, adolescentes y jóvenes.
“En este caso un entorno protector es una cancha de fútbol, y estamos centrados en la ruralidad, donde existe presencia de actores armados y conflictos territoriales por el narcotráfico”; “estamos convencidos de que a través del fútbol y de la educación transformamos la vida de niños, niñas y jóvenes que se encuentran en medio del conflicto armado en Nariño”, aseveró Barreto.
Luis Felipe Morillo, Bairon Ferney Landázuri, Jan Neimar Paz, José Cuero, Joel Estiven Prado, Jeffer Valencia, Jefferson José Peralta, Alejandro Caicedo, Didier Mateo Valencia, Alan Esneider Valencia, Maicol Joel Castillo, Dylan Moreno Cuero, Andrés Moreno Cuero, Jonathan Mayo Pino, Jeider Cortes Valencia, Gerson Alejando Valencia, y Joan Alexis Cortes, dirigidos por Joiner Prado conforman ‘Los Renacientes’ de Chimbuza de Roberto Payán.


