Por: Manuel Eraso Cabrera
Ismael Botina popular maestro Buchón, lo vemos encabezando un largo desfile funerario rumbo al cementerio, cargando cadáveres insepultos con mortajas de colores: azul, rojo, de la U, Cambio radical y de otros pelambres, que ya cumplieron su ciclo.
La tradicional bicicleta Monark del Buchón, convertida en coche fúnebre, llena de carteles mortuorios… que dicen: Han muerto… y es cierto, ha muerto el Partido Conservador, glorioso azul con 200 años de historia, ha muerto el Partido Liberal, hermano siamés del conservador, con siglos de historia para la región sur de Colombia.
Por lo menos en Nariño, ese es el panorama, viendo el cuadro de Camara de representantes, de los cinco, tres son del Pacto histórico, otra Alejandra Abasolo, de colisión y el único conservador Carlos Alberto Pantoja- Cabeto.
En la escuela de su pueblo, maestro Buchón, escuchó a un viejo maestro que enseñaba… “los dinosaurios se extinguieron porque no se adaptaron al cambio”. Y eso parce ser lo que ocurre con los partidos tradicionales. Si esto sigue así así, en unos pocos años, ser conservador, liberal, de la U, Cambio radical, será del pasado.
Según la historia, en la mitad del siglo XIX comenzaron a estructurarse los partidos políticos tradicionales de Colombia. Primero fue el Liberal en 1848 cuyo programa fue esbozado por José Ezequiel Rojas. El año siguiente, 1849, Mariano Ospina Rodríguez y José Eusebio Caro, redactaron el programa correspondiente al Conservador.
La sociedad de esa época se dividía en dos grupos que diferían dos cosas, unos abogaban por la tradición política con la que se venía, y en este grupo estaban: Los esclavistas, burócratas, terratenientes, militares de alto rango y clero, para quienes la situación era ideal y debía ser mantenida a toda costa: «tenían mucho que conservar». Los otros, apoyaban la idea de transformar al Estado Colombiano y eran los liberales.
Los Conservadores, liderados por Mariano Ospina Rodríguez, preferían continuar con el Estado colonial que se había alargado porque las transformaciones podían interferir con sus intereses económicos.
La situación de los liberales era muy diferente. Para ellos, el cambio era totalmente significativo e implicaba transformar el Estado.
Durante siglo y medio en Colombia primó el bipartidismo: liberales a un lado y al otro lado los conservadores. Hoy parece que fueron reemplazados por los grandes partidos nuevos: Pacto histórico y Centro Democrático.
Se nace, crece, reproduce y muere. Esa es la ley de la vida.
Vamos a ver cuánto tiempo duran estos nuevos partidos, porque el poder obnubila al hombre y las ansias de poder acaban con todo.
En las elecciones de alcaldes, gobernadores, diputados y concejales, viviremos otro momento, porque cada elección es distinta.
Por ahora, todos invitados a darles cristiana sepultura. Invitados a formar parte del nuevo partido de múltiples tonos, el magnánimo Partido MORDORÉ, que apenas aparece en el panorama regional y después de lo nacional.
Paz en su tumba… fueron buenos y excelentes partidos, pero llegaron a su fin… por lo menos en Nariño.




