Siempre escuchamos a muchas personas decir que renunciaron a su trabajo porque ya no se aguantaban al jefe o al dueño de la empresa.
Algunos los señalan de débiles o malos trabajadores el salirse por dicho motivo, pero la realidad no es esa.
Nadie puede salir adelante en su trabajo si los que ‘mandan’ son personas soeces que piensan que el empleado es de ellos y pueden hacer con él lo que quieran.
Tampoco estoy diciendo que se debe tratar como ‘princesas’ a los trabajadores, pero sí que exista respeto y motivación.
Precisamente en el portal ‘Iprofesional’ señalan que los malos jefes (o dueños) son los directos responsables de que los buenos trabajadores se vayan.
«Pocas cosas son más costosas y chocantes que ver a buenas personas salir de la empresa», escribió Travis Bradberry, presidente de la consultora norteamericana TalentSmart, en un artículo publicado en LinkedIn.
En el mismo portal agregan que Bradberry dijo que estos son los nueve errores de malos jefes que motivan la fuga de talentos:
“1- Explotan a sus empleados: sobrecargan de trabajo a los mejores de la empresa. 2- No reconocen los aportes ni premian el buen trabajo: les dicen que para eso los contratan y no valoran lo que hacen 3- No desarrollan las habilidades de su equipo. 4- No les importan sus empleados: les dicen que tienen muchas hojas de vida para reemplazarlos. 5- No cumplen sus compromisos: cuando el jefe o dueño pasa por alto su compromiso, es visto como falso, indiferente e irrespetuoso. 6- Contratan y ascienden a las personas equivocadas. 7- No permiten que sus empleados hagan lo que les apasiona. 8- No logran motivar la creatividad. 9- No desafían a la gente intelectualmente: Los grandes gerentes desafían a sus empleados a lograr cosas que parecen inconcebibles al principio.
En lugar de establecer objetivos mundanos y progresivos, ellos establecen objetivos altos que llevan a la gente a salir de sus zonas de confort. Luego, los buenos gerentes hacen todo lo posible para ayudarles a tener éxito.
Cuando las personas talentosas e inteligentes sienten que están haciendo cosas demasiado fáciles o aburridas, buscan otros trabajos que desafiarán su intelecto”.
Por: Jaime Goyes Andrade

