Desde el año 2005, el 4 de abril se ha conmemorado como el Día Internacional para la Sensibilización contra las Minas Antipersonal, como una fecha para enviar un mensaje al mundo sobre las consecuencias nefastas del uso de estos artefactos como método de combate en conflictos armados.
El Comando General de las Fuerzas Militares recordó que, en el marco del conflicto armado interno colombiano, el hecho victimizante de Minas Antipersonal (MAP), Municiones Sin Explotar (MSE) y Artefactos Explosivos (AEI) ha generado múltiples víctimas que han padecido afectaciones físicas que incluyen amputaciones de sus extremidades, discapacidad auditiva o visual, daños en la piel por esquirlas y quemaduras, entre otros, así como daños psicológicos, aseguró el Comando General.
La regulación y prohibición de estos artefactos, MAP y los AEI están contenidas en los protocolos de Ginebra y la Convención sobre Ciertas Armas Convencionales (CCW), descrito en el Protocolo II Enmendado en 1996, donde se restringe el uso y prohibición de aquellos diseñados para causar daños innecesarios.
Mientras tanto, las MSE se abordan en el Protocolo V de 2003, el cual establece la obligación de limpiar y destruir estos restos explosivos tras el fin de las hostilidades para proteger a la población civil.
En referencia a Colombia, este método de guerra prohibido ha sido utilizado indiscriminadamente por los Grupos Armados Organizados Ilegales de forma prolongada por más de 70 años durante el conflicto armado de interno, dejando una tendencia de alza en los últimos años, impulsada por la reconfiguración del conflicto armado y la disputa territorial entre grupos ilegales, especialmente en los municipios de Antioquia, Nariño, Meta, Norte de Santander y Caquetá.
Por otra parte, según la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas, para el año 2026 se han registrado aproximadamente 12.826 personas afectadas, de las cuales 7.514 pertenecen a la Fuerza Pública, y 13 a su Fuerza Aeroespacial Colombiana.
Estas cifras reflejan no solo la magnitud del daño, sino también la urgencia de reconocer y dignificar a quienes han sobrevivido esta tragedia, afirmó la FAC.
Para la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC), resulta fundamental visibilizar a los sobrevivientes de minas antipersonal, pues su experiencia encarna el costo humano del conflicto y la necesidad de fortalecer las acciones orientadas al reconocimiento, la reparación integral y su dignificación. Al hacerlo, se contribuye a construir memoria, justicia y un compromiso colectivo con la no repetición, concluye la institución militar.
.




