Al menos 42 personas han muerto en Kenia tras fuertes lluvias que provocaron graves inundaciones en varias regiones del país, especialmente en la capital, Nairobi. Las precipitaciones intensas causaron el desbordamiento de ríos, calles anegadas y vehículos arrastrados por la corriente.
Las autoridades informaron que muchas víctimas fallecieron por ahogamiento o electrocución, mientras que decenas de barrios quedaron afectados por los daños en viviendas, carreteras y sistemas eléctricos. Las lluvias también provocaron interrupciones en el transporte y afectaciones en el aeropuerto internacional de la ciudad.
Equipos de rescate, junto con militares y organismos de emergencia, continúan las labores de búsqueda y asistencia a los damnificados. El gobierno anunció ayudas para las familias afectadas y el suministro de alimentos de emergencia mientras continúan las operaciones de recuperación.
Las autoridades advirtieron que el número de víctimas podría aumentar en los próximos días, ya que las lluvias continúan y muchas zonas permanecen inundadas.

