El potente terremoto que sacudió a Venezuela generó escenas de pánico y graves daños de infraestructura en el estado costero de La Guaira, donde se reporta el colapso parcial de viviendas, agrietamiento de vialidades y la caída de fachadas comerciales bajo densas nubes de polvo.
La emergencia obligó a las autoridades a suspender de inmediato todas las operaciones en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar debido a desprendimientos masivos en sus techos y terminales, mientras la población civil permanece en las calles ante las constantes réplicas y los severos cortes en los servicios de electricidad y telecomunicaciones.




